Porque sólo el amor engendra la maravilla y porque el amor también convierte en milagro el barro, a decir del poeta, estos tiempos duros requieren de mucha solidaridad y cariño, por eso hoy, cuando el país atraviesa por una de sus crisis más agudas, hay personas vulnerables que necesitan manos tendidas, definitivamente son gestos que merecen salir del anonimato y multiplicarse.
El Proyecto de Desarrollo Local Pan pa´tí en la calle Lorda de Santa Clara elabora panes y dulces de alta demanda en la capital provincial. Por idea de los dirigentes del Consejo Popular, junto a la iniciativa de Otto Orozco Rodríguez, integrante de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana en Villa Clara, y el respaldo del colectivo, esta nueva forma de gestión no estatal extiende su función social, y ofrece sus servicios a esas personas de la Tercera Edad que viven solas y que no pueden ser olvidadas.

Cada mes, módulos de alimentos gratis, el pan diario, y sobre todo, la certeza de no sentirse solos, llega como un hálito de esperanza a cada uno de esos hogares.
Orli Matos, Coordinador del proyecto Pan pa’ ti explica: “Nos dimos a la tarea de buscar con la comunidad diez familias vulnerables para entregarles un módulo de alimentos todos los meses y lo estamos llevando a cabo, además atendemos una casa de niños sin amparo parental y la escuela que está cercana de nosotros, en el caso de esa institución le damos merienda a los docentes y diariamente se le da a las familias vulnerables dos panes, incluso, todo el vulnerable que llega aquí se le da su pan”.
Brígida Natalia Pérez Gutiérrez vive sola. Hasta su vivienda llegó la solidaridad, por eso enfatiza: “yo soy muy agradecida porque bueno me están ayudando yo estaba solita figúrese usted ¿cómo podía sentirme? No me alcanzaba el dinero para nada, ahora sí. Muy agradecida con todo lo que hacen por mí”.

Y es que el proyecto Pan pa’tí no puede olvidar a esos que trabajaron, lucharon y lo dieron todo por este país.
Al respecto, Orli enfatiza: “Uno ve la situación que hay en el país que es muy difícil y por humanidad tenemos que responder, cuando tenemos estos gestos es algo que nos da satisfacción, y los trabajadores míos están muy contentos porque le aportamos a la comunidad, a quien lo necesita. Si todos aportamos un poquito más se pudiera llegar con ayuda a más familias y personas vulnerables y todo sería más fácil porque hoy la situación del país es dura”.
Alejandro de Jesús Casal anda con pasos cansados y peina canas. Vive dificultades y carencias, pero sus ojos se iluminan cuando la solidaridad toca las puertas de su vivienda, marcada también por las necesidades y el paso del tiempo.

“Esto es muy significativo porque son gente que no pueden valerse por sí solos, son tiempos duros, el cubano siempre comparte por su propia naturaleza, hay poca gente en el mundo como el cubano, que se ayuda mutuamente; incluso en nuestros sitios de residencia, los vecinos, nuestro entorno en la cuadra, es lo mejor que hay, son realmente nuestros familiares cercanos, aunque no tengamos la misma sangre. Mi mensaje al colectivo de Pan pa´ti: esta es una ayuda que agradezco, una ayuda que es para el pueblo”, afirma.
Clotildo Oscar González Suárez abraza, agradece, hizo mucho por su país y hoy pide que gestos humanitarios con estas características se multipliquen.

“Muy agradecido con esto, porque la cosa está difícil. ¿Algún mensaje a los trabajadores de Pan pa ti? Que hace falta que esto siga y se aumente. Es un gesto bonito, y hace falta una ayuda como esta y más grande. El que dio la idea es un gran revolucionario. Esta solidaridad se multiplica y tiene que multiplicarse, porque todos somos cubanos”, declaró.
Orli intenta resumir el sentimiento de su colectivo: “Hay mucho amor por ahí por dentro cuando se hace esto, mucho amor del colectivo, amor para pensar en los demás, lo material no me ciega. Me gusta dar, compartir, ayudar al que está necesitado, soy feliz con eso”.
(Dalia Reyes, corresponsal de Radio Habana Cuba en Villa Clara)
