La música une a los pueblos y a los artistas que veneran con su presencia la tierra donde se gestó su aprendizaje artístico. Ignacio «Nachito» Herrera, es uno de esos seres a quienes la gratitud y el amor a su isla natal le identifican en el mundo
A su llegada a la oriental provincia de Holguín, y tras horas de ensayo para el concierto «Cuba vive», el domingo primero de febrero en la edición 41 del Festival Internacional Jazz Plaza desde el Hotel Saratoga, accedió amablemente al diálogo para Radio Habana Cuba.
-Maestro, ¿qué le aporta Cuba en el orden creativo artístico cuando la visita?
Para «Nachito» Herrera significa mucho siempre regresar a su Cuba, donde están sus raíces donde él hizo su carrera de música. Nachito Herrera empezó en el nivel Elemental en Piano el Conservatorio Alejandro García Caturla, en Marianao en La Habana, después en la Escuela Nacional de Arte el doctorado los cinco últimos años.
Es muy importante venir una vez al año a Cuba, porque es la manera de nutrirse con todas las cosas nuevas que están surgiendo. Y tener un contacto directo con la enseñanza artística y ver el nivel tan grande que tienen nuestros estudiantes y humildemente continuar haciendo nuestra contribución a la enseñanza artística trayendo instrumentos donaciones a los diferentes conservatorios.

Instrumentos, donaciones a los diferentes conservatorios.
Porque sabemos categóricamente la situación que tenemos que no es de las mejores, y creo que es cuando mejor nosotros los egresados de esas escuelas que nos prepararon para ser músicos profesionales.
Creo es la manera que tenemos de dar el paso al frente y ayudar a las nuevas generaciones porque cada vez que vengo me regreso feliz a mi casa porque veo ese talento ese deseo de aprender música de aprender un instrumento. Nosotros tratamos de ayudar a la enseñanza artística que tiene un gran nivel en este momento.
-Usted ha interactuado con estudiantes de música, a su llegada a esta provincia del oriente para el Jazz Plaza. ¿Cómo valora a los jóvenes que se forman en Holguín?
«Uno debe dar siempre para recibir. Yo doy mi música, mi corazón, mi arte y lo que recibo son lecciones y aprendo mucho porque uno tiene que vivir y continuar siempre con esa juventud que nace y que viene con nuevas ideas y más frescas que las que tuvimos nosotros en nuestro tiempo.
Para mi significa siempre tener esa colaboración y la fusión que a «Nachito» Herrera le gusta hacer invitando a los estudiantes de los conservatorios a formar parte de nuestro concierto de la sinfónica.
Porque cuando «Nachito» era niño soñó con estar en los escenarios con grandes músicos en Cuba y en el mundo. Sé me dio muchas veces esa posibilidad siendo niño de acompañar a Omara Portuondo, y a otros grandes artistas.
Significa mucho para mí y para mi equipo de trabajo darle esa oportunidad a nuestros estudiantes esa es la generación del futuro esa es la que nos va a sustituir a nosotros. Creo que desde mi pensamiento y en nombre personal es un compromiso moral que nosotros tenemos con esta isla tan linda que nos dio la posibilidad de ser artistas.
Ahora somos la generación que debemos preparar a esa nueva generación que van a tocar en orquestas sinfónicas o bailables, donde ellos deseen, es nuestra misión.
Creemos que si nosotros nos comprometemos con la enseñanza artística y el talento de los estudiantes esa nunca va a morir.
-¿Venir a Holguín al Jazz para usted cuán importante es?
Estar aquí para mí es un honor. La última vez que estuve aquí fue en el año 2017, con la Orquesta Juvenil de Minnesota, en una pequeña presentación. Regresar aquí es un honor y un gran reto esa misión que me han dado de hacer el concierto de clausura del Festival Jazz Plaza en Holguín.
Estamos ensayando, es la primera vez que trabajo con Orestes Saavedra. El pueblo de Holguín se lo merece. Yo lo estoy disfrutando, cada segundo el calor agradable que hace aquí. Esta tierra de Oriente con mucha historia, todos sus parques tan lindos, ojalá tuviera más tiempo para caminarla más.
Orestes para mi criterio es uno de los mejores directores de propuesta que tenemos en Cuba en estos momentos. Es un lujazo para Holguín tener a una persona con ese gran talento y esa pasión de continuar enseñando a los estudiantes. Y un gustazo trabajar con él y ojalá no sea la última vez. Estoy ya listo para regresar a Holguín cuando me inviten, me llamen.
Este domingo será una fiesta del arte de la música se la merece el pueblo de Holguín que por encima de todas las vicisitudes, se estarán ahí. Le vamos a brindar nuestro arte, nuestro amor, nuestra música porque sin ellos no somos nada.
El maestro Ignacio «Nachito» Herrera es un fiel defensor del Jazz desde su pianística y de la música cubana. Ha vestido de largo con su experiencia en escenarios internacionales el Festival Internacional Jazz Plaza 2026,por primera vez en Holguín.
