Aunque en el centro de Cuba no se registraron levantamientos el 24 de febrero de 1895, con el inicio de la Guerra Necesaria organizada por José Martí, esta región fue imprescindible para el desarrollo de los acontecimientos de esta gesta liberadora, con la mezcla de los Pinos Viejos, experimentados jefes mambises fraguados en la gesta de 1868, y los Pinos Nuevos, jóvenes líderes que se sumaron al reinicio de la contienda por la libertad de Cuba.
La Máster en Ciencias Adriana Mani Benítez, Vicepresidenta primera de la Unión de Historiadores de Cuba en Villa Clara significó en entrevista concedida a esta reportera que “aunque no hayan existido alzamientos el 24 de febrero en esta zona, los villaclareños se sumaron posteriormente, fue un proceso imprescindible para comenzar el estallido después del fracaso de la Fernandina, y desde abril hasta julio cuando llega la expedición de Carlos Roloff, los villareños se alzan con los propios recursos que tenían, y de esa forma, reiniciar la gesta en Las Villas.
Pero ¿Qué sucedió ese día en la región central? Adriana Mani responde que “se quería que el alzamiento fuera simultáneo, el 24 de febrero se conoce como el Grito de Baire o el reinicio de las gestas independentistas, gracias a los orientales, pero en otros lugares de la isla no ocurrió así, mediante Juan Gualberto Gómez, mandan a Pedro Betancourt para que hable con el General remediano Francisco Carrillo, pero él no lo hace, el mismo 24 de febrero él va a una zona conspirativa en Camajuaní, se reúne con los conspiradores en el central Matilde donde estaban Juan Bruno Zayas , siempre se explica que él esperaba el liderazgo de Máximo Gómez que era su amigo; cuando regresa de Camajuaní en la estación de Remedios lo toman preso, allí estaba el Gobernador de Las Villas, pero por desacuerdos internos no se suman como habían prometido, eso mismo pasó en La Habana con Julio Sanguily, en Matanzas se alza Juan Gualberto Gómez, y se producen otras acciones que resultan infructuosas”.
A la luz de los años, no por traición, sino por falta de unidad, desacuerdos internos y falta de armamentos, pertrechos y otros recursos, los villareños no se alzaron ese día memorable “sobre todo, porque Carrillo identifica el liderazgo más en Gómez que en Martí, la unidad de mantiene en el ideal, pero tenían rencillas personales, Carrillo respondía a Gómez, y decide asegurar que todavía no estaban preparados. Hay una realidad que no podemos soslayar, las personas de Las Villas no tenían armas para alzarse y se trasladaban a Camagüey a tratar de buscarlas para tener combates en esa zona”.
Es en el mes de abril, cuando en la región central se dan mejores condiciones para unirse a la contienda.
De acuerdo con la investigadora, “los alzamientos se producen en la región de Las Villas el 25 de abril con Juan Bruno Zayas en Vega Alta, luego ocurrieron varias partidas: Casallas en Vueltas, Carlos Aguilar en Bernia, el último fue Manuel Suárez en Santa Clara, se suma el padre de Gerardo Machado, se alzan en La Movida, hay varias partidas y todos se reúnen en julio de ese año bajo el mando del Brigadier Manuel Suárez, quien estaba al frente de la zona cuando toman preso a Carrillo, ellos esperaban la expedición de Carlos Roloff y Serafín Sánchez, hecho que verdaderamente consolida la lucha en la región central. Luego, con la expedición, llegan armas y se fortalece el liderazgo que esperaban, antes no existía un jefe histórico, con el Plan de la Fernandina se esperaban armas y liderazgo; pero, reitero, no es hasta que llegan Carlos Roloff y Serafín Sánchez cuando se dispone de armas”.
Y es precisamente con la llegada de Roloff y Serafín Sánchez cuando se consolida además un liderazgo en esta región, decisiva para una contienda de carácter nacional.“Por una parte en Cayo Hueso se esperaba la llegada a Cuba, hay levantamientos dispersos, los que estaban en el exterior intentaban llegar a Cuba con las armas pero no se lograba, cuando fallece Martí hay que elegir un nuevo delegado para que tome decisiones, cuando logran venir es que mandan a Roloff para ver a Tomás Estrada Palma y entonces, sale hacia nuestro país la logística y lo que se había salvado de La Fernandina, y llega a Las Villas; es un proceso bélico en el que se desarrollan acontecimientos de manera simultánea, poco a poco las regiones se fueron alzando, primero llegan a Oriente Máximo Gómez, Martí y Maceo; Gómez hace la campaña en Camagüey, a la vez hay alzamientos en Las Villas, de esa manera finalmente se consolida la guerra en esta región cuando llegan Serafín Sánchez y Carlos Roloff, el 24 y 25 de julio desembarcan por Sancti Spíritus, Gómez les orienta organizar el Cuerpo de Ejército, entonces ya no son partidas dispersas y comienza la invasión a Occidente, fue un proceso difícil, pero se logra empujar la Revolución del 95”.
¿Qué jefes de la región central mencionas como líderes?
“Lo interesante es una hornada que procede de la Guerra de los Diez Años y llegan otros líderes más jóvenes, que en la República tienen otro papel; Francisco Carrillo que logra venir en una expedición militar por Oriente y arriba a Las Villas, en un gran esfuerzo por dirigir el 4to Cuerpo del Ejército, también destacan Serafín Sánchez, Carlos Roloff y una nueva hornada de generales y de importantes oficiales, entre ellos Juan Bruno Zayas, José Luis Robau en Sagua la Grande, Gerardo Machado en Santa Clara, José Miguel Gómez en Sancti Spíritus, José de Jesús Monteagudo, jefe de la Segunda División de la región de Sagua la Grande, Cienfuegos y Santa Clara, todos son jefes que emergen de las capas humildes hasta ser de la oficialidad mambisa”.
¿Cómo tú valoras el protagonismo de la región de Las Villas en la guerra necesaria?
“La región de Las Villas es muy importante para cualquier gesta en Cuba, deviene una posición estratégica; por ejemplo, cuando vienen de Oriente a Occidente y se libra la Batalla de Mal Tiempo, las tropas villareñas que se incorporan se van uniendo hasta La Habana. En la gesta del 95 esta región constituye una posición estratégica para lograr la toma de posesión de todo el país, con esta contienda se logra una guerra nacional, y en ese propósito, la región central es imprescindible para el paso de Oriente a Occidente”, finalizó la investigadora, quien destacó la imprescindible mezcla de los Pinos Nuevos y los Pinos Viejos en una Guerra Necesaria por la independencia de nuestra isla.
(Dalia Reyes, corresponsal de Radio Habana Cuba en Villa Clara)
