A pesar de la compleja situación económica que atraviesa Cuba causada por el criminal bloqueo de Estados Unidos, amigos de Europa enviaron un contenedor con material de computos, implementos deportivos e insumos médicos proveniente de Italia, Alemania y Austria.
La carga es un esfuerzo conjunto de la Asociación de Amistad Italia-Cuba y en específico del club de Rávena, pero participó también los clubes de Emilia Romagba, Las Marcas, San Marino Cuba, Asiciba Umbría y otros clubes de Liguria.
Ese esfuerzo conjunto lo coordina el amigo italiano Rodolfo Dal Pane, un jubilado de los ferrocarriles, que su actuar para con Cuba centra su actividad en los últimos 20 años y su mayor satisfacción consiste en ayudar a los cubanos en sortear los obstáculos causados por el bloqueo de Estados Unidos.
El último contenedor llegó en este mes de febrero y contiene insumos médicos para el Hospital Hermanos Ameijeiras de La Habana, tecnología digital para la provincia de Sancti Spíritus, implementos deportivos y uniformes para los equipos nacionales de ciclismo y beisbol, más otros materiales de oficina para instituciones cubanas.
Acerca de esta iniciativa, el activista de la solidaridad nos comentó que en 1998 visitó el país por primera vez y realizó un recorrido en bicicleta por muchos lugares, quedándose en las casas de los cubanos y compartiendo con ellos. Así se enamoró de la isla, de su gente, su cultura y organización social.
Acerca de cómo surge la idea de traer contenedores a Cuba, el amigo dijo: «Sucede que hacer donativo de dinero no resuelve problemas puntuales de los cubanos porque muchas veces no se encuentran los productos dentro del país y cuando se consigue, su precio es muy elevado. En Italia muchas instituciones y empresas cambian todos los años su tecnología para no pagar ciertos impuestos, nosotros las compramos a un menor precio y armamos nuestros donativos para enviar a Cuba».
Para juntar el dinero para armar las cargas, ellos realizan una jornada cultural anual en la cual convocan a una Feria de gastronomía y artesanía, donde se comparten símbolos identitarios de la sociedad cubana, además se hacen charlas políticas para explicar los daños que causa el bloqueo, los logros de la sociedad cubana y el acontecer de la isla caribeña.
Nos dice que su trabajo solidario lo realiza por Cuba porque se garantiza la inclusión y la participación de todo el pueblo en el proyecto social. «Hay una preocupación y voluntad política por solucionar los temas del pueblo. Todo está centrado en satisfacer las necesidades de los hombres, no se abandona a nadie y los casos de personas vulnerables son atendidos con mucha seriedad y responsabilidad», aseguró.
Añade que Cuba es capaz de ayudar a muchos pueblos del mundo, sus médicos son un ejemplo de la solidaridad a nivel internacional. «Ese ejemplo muestra una filosofía, incluso la esperanza de que podemos salvar al mundo. Podemos proteger la especie humana», advirtió.
