Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo (NCTC) de Estados Unidos, renunció a su cargo, este martes, lo que representa la primera dimisión de un alto funcionario de la administración Trump, motivada por la guerra contra Irán.
En un mensaje publicado en redes sociales, Kent sostuvo:
Mi conciencia no me permite apoyar la guerra que se está librando en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación”.
La renuncia llega en un momento de creciente tensión dentro de la coalición política de Trump.
Ex candidato político con vínculos en sectores de la derecha estadounidense y amigo cercano del periodista Tucker Carlson —uno de los críticos más abiertos de la guerra—, Kent fue confirmado en su cargo en julio del año pasado con 52 votos a favor y 44 en contra.
Como director del NCTC, la agencia federal responsable de analizar y detectar amenazas terroristas, Kent tenía acceso privilegiado a la inteligencia sobre las capacidades reales de Irán.
Por eso su afirmación de que el país persa no representa ninguna amenaza inminente para Estados Unidos adquiere un peso particular, es decir, no proviene de un crítico externo, sino de quien tenía la responsabilidad institucional de evaluarla.
El alto funcionario no se limitó a cuestionar la justificación de la guerra. En su declaración, señaló directamente al gobierno israelí y a sectores influyentes de los medios de comunicación estadounidenses como los artífices de una campaña de desinformación que socavó la plataforma “America First”, de Trump.
Es la misma táctica que utilizaron los israelíes para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak, que costó miles de vidas estadounidenses”, aseveró.
Lo que hace especialmente significativa esta renuncia es que Kent no proviene de la oposición demócrata ni de círculos críticos del establishment.
Fue nombrado por el propio Trump y se identifica con los valores de la campaña que llevó al presidente al poder.
Fuente: Cubadebate
