España redobló este lunes su apuesta por las energías renovables, al tiempo que criticó la dependencia de los combustibles fósiles y las consecuencias de una guerra para el mundo.
En su discurso en la inauguración del evento anual de la industria eólica europea, WindEurope, organizado en colaboración con la Asociación Empresarial Eólica (AEE), el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ofreció argumentos acerca de la apuesta verde de su administración.
“Un líder extranjero decide y 27 economías europeas quedamos a su merced. Seamos sinceros, esto seguirá así mientras dependamos de los combustibles fósiles”, lamentó Sánchez sin una referencia explícita a Donald Trump.
Sin embargo, precisó que la guerra de Irán ha sido “el último aviso”, con un déficit diario de 10 millones de barriles de petróleo y un tercio de la infraestructura energética del Golfo destruida.
Ante lo cual, puso en valor el “tesoro” del que dispone España, sol y viento, que “fue menospreciado en la década pasada”.
“Cada ejercicio fiscal con su impuesto al sol fue un año de esclavitud energética para nuestro país”, y en su lugar, reivindicó que en los últimos ocho años “España ha demostrado que el pragmatismo verde vence al dogmatismo fósil”.
En esta línea, Sánchez adelantó que España redoblará su apuesta por la transición energética al ser “la mayor oportunidad económica en generaciones” y el “único camino hacia la prosperidad”.
Añadió que el país ibérico trabajará para que, tras conseguir tener una electricidad de las más bajas de Europa, “Europa tenga la electricidad más barata del mundo”.
Para acelerar el despliegue de renovables, en particular la eólica, y lograr que produzcan el 81 por ciento de la electricidad en España en 2030, avanzó la priorización de proyectos con impactos positivos en el territorio, aumento de la capacidad del sistema eléctrico y próximas convocatorias de concursos de recapacitación de acceso en nudos de la red de transporte.
Acompañado por la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, y el comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, el jefe del Ejecutivo subrayó que “los shocks energéticos pueden originarse en cualquier lugar del mundo”.
Según la Agencia Internacional de la Energía, la crisis derivada del conflicto en Oriente Medio “es peor que la de 1973, la de 1979 y la de 2022 juntas”.
