A pocas horas del primero de mayo, día internacional de los trabajadores, la Central de Trabajadores de Cuba, sus Sindicatos Nacionales, la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores hicieron pública la convocatoria para festejar una vez más la fiesta del proletariado mundial en el año del aniversario 65 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución y el centenario del natalicio de Fidel.
Como estado socialista de derecho y justicia social, y guiados por la premisa martiana “Con todos y para el bien de todos”, los trabajadores se preparan en todo el país para una celebración motivada por el amor y el compromiso hacia la tierra que los vio nacer.
Bajo el lema, La Patria se defiende, los cubanos reafirman su espíritu de unidad, resistencia y al amor profundo por Cuba, evidenciado también en la importante Declaración del Gobierno Revolucionario: ¡Girón es hoy y siempre!
Hoy el pueblo de Cuba enfrenta desafíos complejos, donde el bloqueo imperialista, la agresividad externa y la amenaza militar son los verdaderos antagonistas que se interponen en el camino hacia la prosperidad. Sin embargo, la respuesta es clara: una reafirmación decidida de la vocación humanista, y la búsqueda constante de alternativas creativas y sostenibles para aliviar las tensiones cotidianas. La Revolución, inspirada por las ideas de José Martí y realizada con el sacrificio y la valentía de Fidel junto a su pueblo, sigue siendo el faro que guía a la nación y esperanza para los pueblos que confían en un mundo mejor posible.
En este contexto, los trabajadores cubanos se convierten en protagonistas activos, impulsando la creación, la investigación y aportando soluciones desde cada lugar de trabajo. Esta filosofía de vida, alentada por el propio Fidel, nos invita a ser dueños de nuestro destino con esfuerzo y dedicación.

. La Patria definitivamente se defiende. . Foto: Ilianis Cortés
Hoy el pueblo cubano entrega su firma por la Patria, un acto cargado de significado: defender la vida y los sueños de las futuras generaciones, cuidar a las familias y ancianos, construir un mundo mejor, solidario, rechazar la guerra y sus crímenes, y sobre todo, mantener la soberanía e independencia que tanto costó alcanzar.
Cuba no se rinde, y con la fuerza indoblegable de su pueblo unido, continúa escribiendo la historia de un futuro lleno de esperanza y dignidad. La Patria definitivamente se defiende.
