El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio afirmó este martes que Cuba no sufre un bloqueo petrolero, pese a que por más de tres meses ni una gota de combustible llegó al país caribeño, hostigado por las medidas unilaterales de Washington.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, en la que el jefe de la diplomacia estadounidense y asesor de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump, asumió un nuevo papel también como portavoz, respondió a preguntas de diversos temas entre ellos Cuba.
“Sobre Cuba (y el) bloqueo petrolero a Cuba: no hay un bloqueo petrolero a Cuba ‘per se’”, subrayó Rubio al afirmar sin aportar evidencia que la isla solía recibir petróleo gratis de Venezuela -lo cual se refrendó en convenidos bilaterales- y que revendía buena parte del mismo en el mercado internacional con el objetivo de obtener dinero en efectivo.
El funcionario insistió en la retórica de que “Cuba es un Estado fallido” que está a “solo 145 kilómetros de nuestras costas” y que “además, resulta ser territorio amigo de algunos de nuestros adversarios. Por lo tanto, es un ‘status quo’ inaceptable. Hablaré de ello, pero no hoy”, concluyó.
El pasado 29 de enero, el presidente Trump, firmó una orden ejecutiva que declaró una «emergencia nacional» respecto a Cuba ante la supuesta «amenaza inusual y extraordinaria» que, para Estados Unidos, representa la isla referente a la seguridad nacional.
El mandatario republicano fundamentó esa nueva vuelta de tuerca en su política hacia Cuba en que el Gobierno de La Habana está alineado a “numerosos países hostiles” y que acogió “grupos terroristas transnacionales” e incluso permitió el despliegue en la isla de “sofisticadas capacidades militares y de inteligencia” de Rusia y de China.
A partir de tales razonamientos amenazó con la imposición de fuertes aranceles a cualquier nación soberana que intentara suministrar petróleo a Cuba.
En su regreso al programa de Hugh Hewitt de Salem News Chanel, Trump comentó, la víspera, que no quería hablar demasiado de Cuba, salvo para decir “que quizá lo haga de vuelta de Irán, cuando hayamos terminado allí” y repitió la idea de detener muy cerca de las costas cubanas un portaaviones para intimidar.
El viernes pasado, Trump señaló -el mismo día en que anunció nuevas medidas coercitivas contra la nación antillana- que tenía la intención de tomar el control de la isla “casi de inmediato”.
En una cena privada del Forum Club en West Palm Beach confesó entre risas de los asistentes que se encargará de Cuba, pero primero concluirá su guerra en Irán, porque le gusta “terminar el trabajo”.
Habló igualmente del portaaviones USS Abraham Lincoln, que lo detendría “a unas 100 yardas (91.44 metros) de la costa”.
Fuente: Prensa Latina
