El espíritu emprendedor de la Micro Pequeña y Mediana Empresa (MIPYME) predomina en la entidad independiente Numancia, cuyo nombre recuerda a una antigua ciudad española, que logra crecer en más de dos hectáreas, mediante un Proyecto Agroecológico y de Carpintería.
Desde la forma de gestión No Estatal, en tres años y medio de funcionamiento, produce cultivos varios, pero fundamentalmente plátanos, e intercalan sembrando frijol, yuca, boniato, calabaza y maíz, además de habichuelas y otras plantaciones que ocupan la tierra de la finca.
Son productos destinados al comedor de la finca y a los consejos populares de Junco Sur, Punta Gorda y Pueblo Griffo, que los contratan para el suplemento alimenticio destinado al Sistema de Atención a la Familia (SAF), personas adultos mayores en situación de desventaja social.

Asimismo, crían cerdos, conejos, carneros y aves de corral gracias al esfuerzo de 24 trabajadores, quienes también merecieron el Premio Nacional y Provincial de Restauración a las fachadas de la sede del Poder Popular Provincial y el Hogar de Ancianos Hermanas Giral.
Osiel Gil Falcón, jubilado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Presidente de la MIPYME Numancia declara que continúan limpiando la tierra para ocupar cinco hectáreas y le acompañan en las tareas su hijo, y la esposa.
“Soy el propietario de la tierra, que me entregó el Estado, afirma, para la producción de bienes y servicios de consumo, para producir alimentos. Una tierra ociosa total, llena de aroma y de escombros, la cual estoy limpiando”.

Su hijo, Yadian Gil, de 31 años confiesa sentirse enamorado de la MIPYME y lo veo ante su innovación, que simplifica el trabajo.
“Esto es una máquina desgranadora de maíz manual, comenta, que hice a partir de materiales recuperados. Un rodamiento en desuso, al que le adapté un eje. Tiene un vaciado interno, con unas estrías, que cuando el maíz entra, él va desgranando la mazorca, con las estrías que tiene en la punta”.
