La Franja de Gaza se enfrenta a una grave crisis medioambiental e hídrica como consecuencia de la agresión israelí, que provocó la destrucción generalizada de infraestructuras básicas, denunciaron este domingo expertos palestinos.
El acuífero que suministra agua potable al territorio sufre una grave contaminación, alertó la investigadora Reem Mansour, citada por la agencia de noticias Shehab.
Esa situación obligó a la población a buscar fuentes inseguras como agua salobre o contaminada de pozos y recoger lluvia, lo cual incrementó la propagación de enfermedades, incluidas la diarrea e infecciones gastrointestinales, subrayó.
La especialista destacó que la contaminación se extendió a la agricultura y al medio ambiente local porque la salinidad y los productos químicos se acumularon en los suelos.
Mansour detalló que los proyectiles y los materiales químicos, biológicos y radiactivos resultantes de las operaciones militares israelíes comenzaron a filtrarse en los depósitos subterráneos de agua tras la llegada de las precipitaciones.
Además, Israel destruyó o dañó más del 80 por ciento de la infraestructura hídrica, incluidas redes, tuberías, estaciones de bombeo, embalses y pozos, resaltó la investigadora.
Por su parte, Islam Al-Habeel, especialista en ingeniería ambiental y química, advirtió que los vertederos no controlados representan también una grave amenaza para la salud pública porque contienen una mezcla altamente tóxica de bacterias E. coli, virus, residuos de medicamentos, metales pesados, compuestos orgánicos tóxicos y microplásticos.
La contaminación no se limita a los desechos domésticos y médicos, sino que incluye también restos de proyectiles, municiones y explosivos israelíes, detalló.
Al-Habeel explicó que las sustancias tóxicas se filtran en el suelo y se acumulan en las plantas, que luego llegan al consumidor a través de los alimentos o los animales, lo que aumenta el riesgo de intoxicación crónica y enfermedades a largo plazo como el cáncer.
El pasado mes, Bahaa El-Din Al-Agha, director general de Suelo e Irrigación del Ministerio de Agricultura de Gaza, denunció también el desastre ambiental causado por los ataques del vecino Estado.
Los resultados de un análisis realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura confirmaron la magnitud de los daños a las tierras agrícolas de la región, expresó. Al-Agha alertó sobre los peligros de la contaminación química causada por restos explosivos y metales pesados.
Señaló que evaluar con precisión los niveles de contaminación es extremadamente difícil por la destrucción total de las instalaciones y laboratorios del Ministerio, la pérdida de sus equipos y el bloqueo continuo que impide la entrada de nuevos dispositivos de laboratorio.
Abordar esta devastación requerirá muchos años y enormes inversiones financieras estimadas en miles de millones de dólares, consideró.
