El embajador de China en La Habana, Hua Xin afirmó este martes que su país apoya firmemente a Cuba en la salvaguarda de su soberanía y seguridad nacional, se opone a que fuerzas externas ejerzan presión sobre esta y exige a Estados Unidos que cese de inmediato todas las acciones hostiles y de injerencia contra la isla.
En conferencia de prensa, el diplomático informó los principales resultados de la cuarta sesión del XIV Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, máximo órgano asesor del gigante asiático, y la cuarta sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional.
Conocida como las «Dos Sesiones», es esta oportunidad especial para desplegar todos los esfuerzos necesarios en función de las metas internas del país y su proyección internacional, correspondientes a 2026.
Considerada la principal cita política de la nación, que suscitó el interés de la comunidad internacional entre el 4 y el 12 de marzo, esta resultó una ocasión clave en la reafirmación de la ruta del próximo lustro, período fundamental para consolidar las bases y lograr esencialmente la modernización socialista de China, a partir de una economía abierta de mayor nivel y calidad.
El embajador se refirió a que las «Dos Sesiones» han tenido lugar en medio del actual contexto mundial tan convulso, con graves enfrentamientos e inestabilidad geopolítica, que implican desafíos globales y requieren respuestas multilaterales, en beneficio de todos los países, a partir de la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad como línea estratégica.
En las «Dos Sesiones» se marcaron, además, las prioridades del país tras la aprobación del informe y esquema del XV Plan Quinquenal, previsto hasta 2030 para el desarrollo nacional, a partir de la expansión de la economía digital, el impulso a la innovación tecnológica y el fortalecimiento de nuevas fuerzas productivas de calidad.
Hua Xin explicó que las «Dos Sesiones” no solo constituyen un evento de gran importancia en la vida política de China, sino que también representan una ventana crucial para que el mundo observe la dirección del desarrollo chino.
En cuanto a la dirección estratégica para el próximo período, señaló el diplomático que en este devenir influye el reconocimiento al papel de China en la economía global.
Se trata de un crecimiento con un componente tecnológico cada vez más relevante (el uso de la inteligencia artificial lo demuestra), orientado a sostener la estabilidad económica en tanto se construyen bases para la modernización, sin perder de vista la sostenibilidad ambiental y el bienestar social.
Y es entonces cuando aparecen términos recurrentes como reforma e innovación, y una economía verde baja en emisión de carbono”, subrayó Hua.
Sostuvo que “aun en medio de un contexto internacional turbulento, el crecimiento económico de China para 2026 se ha fijado entre 4,5 y cinco por ciento; este es un objetivo positivo que requiere un salto para alcanzarlo, pero también un objetivo pragmático que garantiza mantener un paso firme”.
Sobre las intenciones estadounidenses de obstaculizar las relaciones entre China y América Latina, Hua puntualizó que los viejos guiones del siglo XIX no deberían repetirse en el escenario mundial actual y, en ese sentido precisó que su país promueve los nexos con esta región a partir del beneficio mutuo y de defender el derecho de cada nación a decidir su propio rumbo, desde el respeto, la autodeterminación y la soberanía de los pueblos.
Fuente: ACN
