El concierto Casa, Cariño y Ternura devino modo perfecto para poner fin desde el amor y la música de la cantautora Lidis Lamorú, acompañada por proyectos socioculturales de esta ciudad, a la XVI edición del Festitaller Internacional de Títeres de Matanzas (Festitim). Resaltar el valor de la primera infancia y la capacidad extraordinaria de expresar emociones resulta el principal propósito del espectáculo, dispuesto a brindar a las nuevas generaciones un espacio para regalar su arte. “Hoy está aquí mi corazón cantando”, expresó Lamorú tras recibir la distinción Máscaras, que otorga el Consejo Provincial de las Artes Escénicas de Matanzas, y la Medalla Conmemorativa por la Fundación de la Ciudad de Matanzas, que entrega la Asamblea Municipal del Poder Popular.
El espectáculo resultó enriquecido con las presentaciones de la Compañía Gabi y Sofi, y proyectos comunitarios como Maravillas de la Infancia. En el Teatro Sauto se corearon los éxitos más conocidos de la intérprete de música infantil, así como los estrenos “Yo soy Pelusín” y “La Rosa del Parque”, de la autoría de la invitada especial del evento que entre los días 17 y 22 colmó de teatro a la Atenas de Cuba. Mensajes de solidaridad, empatía, amistad y amor a la familia viajaron hacia el público asistente en temas como “Un amigo” y “Colores”, popularizados por la cantante que ha acompañado la infancia de generaciones de cubanos.
“No soy solo esa mujer que canta con una guitarra, soy una mujer que ama, soy madre, hermana, amiga, hija; los niños y las familias merecen todo el tiempo del mundo”, reflexionó desde el tema “Lluvia de Diamantes”. “Gracias por esas cosas que no se pueden comprar en una tienda, eso son ustedes; qué bien se siente cuando las personas bailan y cantan mis canciones y se las saben”, concluyó en la amplitud de la última jornada del evento titiritero más antiguo del país.
Fuente: Agencia Cubana de Noticias
