¿Miente, miente, que algo queda?

Editado por Maite González Martínez
2019-03-21 11:31:29

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No existe reunión de la Asamblea Nacional donde haya ocurrido una proclamación de Guaidó como presidente. No hay un solo documento firmado al respecto

Por: Guillermo Alvarado

Miente, miente, que algo queda, es una de esas frases que han atravesado la historia con numerosas paternidades, pero que siguen en el manual de instrucciones de políticos sin escrúpulos, tontos útiles, o útiles no tan tontos, que siembran falsedades con la convicción de que al final del día algo habrá quedado en el imaginario de quienes los escuchan.

Dicen los eruditos que su autor original fue Medion de Larisa, personaje que hace cuatro o cinco siglos antes de nuestra era fue una especie de asesor de Alejandro Magno, pero se atribuye su modernización al ministro de Propaganda de Adolfo Hitler, el señor Joseph Goebbels.

Lo cierto es que en las últimas semanas hemos visto numerosas aplicaciones de esta artera táctica en referencia a las agresiones de que es víctima la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Ejemplo de ello fue un artículo del diario The New York Times en español, al que hice referencia hace algunos días. En el texto, que lleva la firma de Nicholas Casey, cuando se habla de Juan Guaidó se utiliza la expresión: “proclamado presidente encargado por la Asamblea Nacional...”

Una solemne mentira que, sin embargo, suele pasar por alto y dejar sembrada la idea de que, en efecto, este sujeto fue proclamado en ese recinto legislativo, cuyas decisiones fueron consideradas nulas por el máximo órgano de justicia de Venezuela.

Sucede que no existe ninguna reunión de la Asamblea Nacional donde haya ocurrido una proclamación de Guaidó como presidente. Más aún, no hay un solo documento firmado al respecto. Nunca, señores, los supuestos diputados, declararon a Guaidó como jefe de Estado, temporal, encargado, ilusorio o cómo se quiera.

Fue esta persona, encaramada por su cuenta en una tarima, que se autoproclamó para tal cargo y los invito a que vean las imágenes, que circulan por montones, donde notarán la ausencia de una directiva del congreso en desacato.

Miente, que algo queda.

Repitió la maniobra hace pocas horas la señora Fabiana Rosales, esposa de Guaidó, quien durante visita a Chile dijo en público que “Cuando masacran a indígenas en la frontera, cuando se mueren niños por falta de comida y de medicina es más allá de cualquier posición política. Venezuela es un caso de humanidad”.

Veamos: qué indígenas fueron masacrados en la frontera, exactamente dónde, cuándo, quiénes eran las víctimas, dónde están las pruebas.

No hay, tampoco, niños muertos por falta de comida o medicinas en Venezuela. Si los hubiese, por qué no presentan los cuerpos, las familias, los testigos? No se trata de Haití. Hay penurias en Venezuela, pero no son culpa del gobierno sino de quienes imponen un feroz bloqueo y se roban los recursos por la venta del petróleo.

Señora Rosales, por qué no exige que Estados Unidos y la Unión Europea devuelvan los miles de millones de dólares y euros que son propiedad del pueblo venezolano y que podrían servir para importar alimentos y medicinas?

En lugar de eso, mienten porque saben que al final, algo queda en las mentes incautas que les escuchan.



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