La delegación de Estados Unidos abandonó intempestivamente la mesa de negociaciones con Irán en Pakistán y su representante, el vicepresidente JD Vance, anunció su regreso a Washington cuando se esperaba la continuidad hoy de las conversaciones.
El abandono estadounidense después de 21 horas de intercambios, según dio a entender Vance en conferencia de prensa, derivó de la falta de acuerdo por el rechazo iraní a las propuestas de la Casa Blanca.
La retirada de Washington causó desconcierto, pues se preveía la continuidad de las conversaciones este domingo.
Con anterioridad, el gobierno iraní había publicado en X que las conversaciones concluyeron el sábado y que expertos técnicos de ambas partes intercambiarían documentos.
Posterior a las observaciones de Vance, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, afirmó en Teherán que nadie esperaba un acuerdo en una sola reunión.
Señaló en declaraciones a Al Jazzera que Irán y Estados Unidos habían llegado a un entendimiento sobre una serie de cuestiones, pero aún mantenían diferencias de opinión en dos o tres asuntos importantes.
«Estas negociaciones se llevaron a cabo tras 40 días de guerra impuesta y tuvieron lugar en un clima de desconfianza y recelo. Es natural que no esperáramos, desde el principio, alcanzar un acuerdo en el transcurso de una sola reunión», declaró.
Baghaei añadió que continuarán los contactos y las consultas entre Irán, Pakistán y sus otros amigos en la región.
La delegación de Estados Unidos, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, llegó el sábado a Pakistán para las negociaciones sobre la guerra en Medio Oriente.
En un mensaje en la red social X, la Cancillería paquistaní confirmó que el grupo estadounidense incluyó al enviado especial para la región, Steve Witkoff, y el asesor de la Casa Blanca, Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
La delegaciòn iraní arribó 12 horas antes de la norteamericana, encabezada por el presidente del Parlamento Bagher Ghalibaf y el ministro de Relaciones Exteriores Abbas Araghchi.
Las negociaciones pretendían consolidar un frágil alto el fuego y explorar vías hacia un acuerdo más amplio sobre la base de 10 puntos presentados por Irán y uno de 15, de Estados Unidos.
En el centro de las negociaciones se encuentra el programa nuclear de Irán, el cual Washington presiona para su suspensión con el pretexto de supuesto desarrollo de armas atómicas.
Teherán busca el reconocimiento de su derecho a llevar a cabo actividades nucleares con fines pacíficos —incluido el enriquecimiento— lo cual considera una cuestión de soberanía nacional.
Además, exige el levantamiento inmediato y total de las medidas económicas unilaterales impuestas por Estados Unidos y países europeos, la liberación de activos financieros congelados en el extranjero y busca el reconocimiento formal de su función reguladora del estrecho de Ormuz.
También solicitaron la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región y una garantía formal de no agresión, algo sobre lo cual Estados Unidos no ha manifestado disposición alguna.
