Con el lema Agenda Digital e Inteligencia Artificial se celebró este domingo el Día Mundial del Turismo, en un contexto en el que reconocidos expertos de la IA, han llamado a aplazar su desarrollo por el peligro que puede representar al correrse el riesgo de que pueda esta salir del control de los humanos o no utilizarse adecuadamente.
En el caso de la industria de los viajes en Cuba, buscamos el análisis de Pavel Pavón, director de Tecnologías y Sistemas del Ministerio cubano del Turismo, MINTUR.
Para el también Social Manager del citado organismo lo primero es tener claro qué turismo se quiere construir con la utilización de las nuevas tecnologías, porque la transformación digital no consiste simplemente en instalar nuevas aplicaciones, poner más computadoras o utilizar inteligencia artificial para estar a la moda, Transformar digitalmente significa cambiar la manera en que hacemos las cosas.
La tecnología-precisa Pavón- ya está cambiando la forma en que las personas buscan información, seleccionan un destino, reservan un hotel, se desplazan, conocen nuevos lugares y comparten sus experiencias. Por eso, la transformación digital ya no es el futuro, es el presente del turismo.
Pero debemos tener en cuenta algo muy claro. Digitalizar el turismo no significa sustituir a las personas. La tecnología debe estar al servicio de las personas.
Debe-afirma Pavón- facilitar el acceso a la información, mejorar los servicios, hacer más accesibles los destinos y permitir que también las pequeñas empresas, los emprendedores y las comunidades puedan participar de las oportunidades que genera el turismo. Aquí aparece un concepto fundamental, la inclusión. Un turismo inteligente no puede ser solamente un turismo más tecnológico.
Puntualiza el experto que tiene que ser un turismo en el que más personas puedan participar y beneficiarse de sus oportunidades. En este contexto aparecen los destinos turísticos inteligentes.

DESTINO TURISTICO INTELIGENTE, DTI
Un DTI no es simplemente un destino que tiene sensores, aplicaciones o nuevas tecnologías -explica- es un destino que utiliza información, la innovación y las tecnologías para conocer mejor su realidad, mejorar sus servicios, ser más sostenibles y tomar mejores decisiones.
Lo anterior expuesto lleva directamente al concepto de gobernanza inteligente que en la práctica significa utilizar mejor la información y los conocimientos para gestionar el destino.
Hoy-asegura Pavón- podemos combinar datos de diferentes fuentes, conocer mejor el comportamiento de los visitantes, identificar problemas, detectar tendencias y disponer de información que ayude a quienes toman decisiones. Y aquí la inteligencia artificial abre nuevas oportunidades. Puede analizar enormes cantidades de información en muy poco tiempo, encontrar patrones y ayudarnos a comprender qué está ocurriendo realmente en un destino.
La IA-destaca-no sustituye al decisor. Las decisiones continúan siendo humanas, corresponde a las personas valorar esa información incorporar su experiencia y asumir la responsabilidad de las decisiones. Por eso la tecnología constituye un habilitador en todo este proceso de transformación digital y no es una tecnología en sí lo más importante. Por eso hablamos de gobernanza inteligente y no de gobierno automatizado.

EXPERIENCIA CUBANA VS BLOQUEO
El director de Tecnologías y Sistemas del MINTUR nos comenta que el desarrollo de modelos cubanos de IA como Social y Cecilia constituye una experiencia importante porque demuestran que también podemos desarrollar capacidades propias en esta tecnología, a pesar de las dificultades del bloqueo y el acceso a las grandes aplicaciones que nos tienen vetados.
Su valor-agregó- no está solamente en disponer de una herramienta,
está en comenzar a construir conocimientos y soluciones cubanas de IA adaptadas a nuestras necesidades y a nuestra realidad. Y eso tiene un enorme potencial para el turismo. Podemos imaginar destinos capaces de utilizar asistentes inteligentes para consultar información, analizar indicadores, identificar tendencias y apoyar la gestión.
Preguntar, por ejemplo, ¿qué está ocurriendo con nuestros visitantes? ¿Cuáles son los principales problemas identificados? ¿Qué servicios están funcionando mejor? ¿Dónde tenemos oportunidades para desarrollar nuevas experiencias? La tecnología puede ayudarnos a pasar de una gestión basada fundamentalmente en busca de información a una gestión basada en interpretarla y utilizarla para definir. Y ese es precisamente uno de los objetivos de la gobernanza inteligente. Por eso, la transformación digital, inteligencia artificial, destinos turísticos inteligentes y gobernanza inteligente no son conceptos aislados.
Forman parte de un mismo proceso. Digitalizamos la información. Conectamos los sistemas. Generamos conocimiento. Utilizamos la IA para analizarlo, y finalmente, tomamos mejores decisiones.
En este proceso es altamente valorada la preparación de los trabajadores en el empeño de que nadie quede atrás o sean no sólo las grandes empresas las que tengan acceso a las nuevas tecnologías
Desarrollar capacidades digitales, mejorar la conectividad y facilitar que las pequeñas empresas, los emprendedores y las comunidades formen parte de esta transformación. Y hacerlo de manera responsable, protegiendo los datos y garantizando la seguridad.
Por eso, debemos preguntarnos qué turismo queremos construir con la inteligencia artificial. Podemos utilizarla para vender más, pero también para gestionar mejor. Podemos utilizarla para atraer visitantes, pero también para disfrutar mejor de los beneficios del turismo.
De tal modo y como expresa el experto se puede utilizar para automatizar procesos, para que los empleados puedan dedicar más tiempo a atender, escuchar, orientar y crear experiencias humanas, porque el turismo seguirá siendo, ante todo, una actividad humana.
Viajamos-recuerda Pavón- para conocer personas, culturas, historias, paisajes y formas de vida. Por eso, el turismo del futuro debe ser tecnológico, pero también humano. Debe ser inteligente, pero también inclusivo.
Debe innovar, pero sin perder nuestra identidad. Y se debe utilizar la IA sin olvidar que la inteligencia más importante sigue siendo la de las personas. Ese es el gran reto que tenemos por delante.
Construir-afirma el experto- un turismo donde la tecnología no sea un fin, sino una herramienta para mejorar la experiencia del visitante, fortalecer nuestro destino y generar mayores oportunidades para nuestra sociedad. Un turismo más inteligente, más sostenible, más accesible y más inclusivo.
