Cuba es objeto de un cerco energético, que agrava el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto desde hace más de 60 años por Estados Unidos, pero aún en estas adversas condiciones no se detienen las acciones de la ciencia cubana a favor de la salud de la población, fundamentalmente de los grupos más vulnerables.
Es así que en el municipio habanero Plaza de la Revolución continúa un estudio de intervención para evaluar las potencialidales terapeúticas y preventivas de la Biomodulina T ante el chikungunya, una enfermedad transmitida por el mosquito Aedes Aegypti y que el pasado año registró una alta incidencia en el país.
Desde diciembre último se desarrolla la investigación sobre este medicamento, fruto del esfuerzo de los investigadores del BioCen, Centro Nacional de Biopreparados.
En el estudio participan unos 700 voluntarios con edades comprendidas entre 70 y 74 años, pues como explicara el doctor Alexis Labrada Rosado, director de Investigación y Desarrollo del BioCen, los adultos mayores sufren un envejecimiento de su sistema inmune, lo que hace a sus defensas menos efectivas para combatir infecciones.
La Biomodulina T ha mostrado ser, de acuerdo con los científicos, un potente regulador del sistema inmunológico. Fue uno de los fármacos empleados en Cuba para hacer frente a la COVID 19, y se aplicó tanto en los enfermos, como en el personal encargado de trabajar directamente con contagiados y casos sospechosos.
Ahora en el estudio de intervención que se realiza en Plaza de la Revolución se busca determinar su impacto en la disminución de las secuelas del chikungunya como la inflamación de las articulaciones, dado su fortalecimiento del sistema inmune, lo que se traduciría en una enfermedad menos severa.
Es este el medicamento líder del BioCen, pero a este centro, próximo a cumplir 34 años, se deben tambien otros productos a favor de la salud de los cubano.
Destacan igualmente los antianémicos y nutricionales, así como tres vacunas destinadas a pacientes con alergía a sustancias presentes en los ácaros domésticos.
Cada día la ciencia cubana demuestra su alto desarrollo, reconocido en el mundo, donde en diversos paises están presentes medicamentos desarrollados por nuestra comunidad científica.
La política hostil de Estados Unidos no ha podido detener el avance de la ciencia. Grande es el compromiso de sus trabajadores, que sorteando múltiples obstáculos y carencias han puesto en alto el nombre de Cuba.
