Activistas brasileños manifestaron su apoyo a Cuba y denunciaron los efectos de la política de Estados Unidos contra ese país, en una jornada de solidaridad, considerada hoy otra necesaria muestra de respaldo.
Según un texto distribuido en la iniciativa frente a una sede del Banco de Brasil en esta capital y al que tuvo acceso Prensa Latina, “Cuba está en crisis y precisa de nuestra ayuda”.
El documento señala las dificultades actuales en el país caribeño debido al cerco energético norteamericano desde la orden ejecutiva del presidente Donald Trump el pasado 29 de enero que amenaza con imponer aranceles adicionales a las naciones que suministren petróleo a la mayor de las Antillas.
Dicha acción, especificó Antonio Lima Júnior, militante del Partido Comunista Brasileño, es parte de otras manifestaciones en el contexto de la Semana Internacional de Solidaridad con Cuba, promovida por la Federación Sindical Mundial.
Relató que integrantes de la organización Unidad Clasista (él incluido) dialogaron con trabajadores del sector bancario sobre el apoyo a la Revolución Cubana en estos complejos momentos.
Millones de personas están sufriendo en Cuba, Estados Unidos bloqueó el acceso al petróleo, y con eso la isla tiene gran dificultad para producir energía eléctrica, puntualizó la declaración.
Denunció que el objetivo es sofocar al país y destruir la forma de cómo el pueblo cubano organiza su vida.
Ejemplificó, también, que sin electricidad muchas vidas quedan en riesgo: recién nacidos, enfermos necesitados de cirugías y pacientes en tratamiento contra el cáncer.
Ante este escenario, Lima insistió en la importancia de la solidaridad internacional y la promoción de hechos a favor de aliviar tal asfixia económica.
Unidad Clasista, según sus creadores, es un movimiento sindical y obrero fundado en noviembre de 2012 con el objetivo de servir como instrumento de acción a los comunistas y sus aliados en ese sector, y por el derecho a la vivienda.
