Las campañas de la administración estadounidense para frenar la colaboración médica de Cuba con otros países, apelan a presiones, y en algunos objetivos hicieron blanco.
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, denunció en Facebook la cruzada de calumnias del gobierno de la potencia del Norte contra los servicios médicos del archipiélago caribeño.
El diplomático resaltó el hecho de que Estados Unidos se caracteriza por exportar soldados y generar conflictos en diversas regiones del mundo.
En contraste, apuntó, la colaboración médica cubana ha sido un símbolo de solidaridad y de defensa del derecho humano a la salud.
La observación del alto funcionario se calza con estadísticas, pues desde el fin de la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos consolidó una amplia red militar en el planeta.
En Oriente Medio, donde la Casa Blanca ha utilizado sus bases para atacar a Irán en operación conjunta con Israel, tiene presencia militar en 12 países, precisó el sitio Rebelión.
De acuerdo con esa publicación, el número aproximado de bases militares de Estados Unidos en el exterior oscila entre 750 y mil.
También es impreciso el número de efectivos estadounidenses fuera de fronteras, señala Rebelión, aunque están acantonados 50 mil en Oriente Medio y entre 80 mil y 100 mil en Europa.
En contraste, Cuba es un país que defiende la paz, no tiene soldados en el exterior y alienta la cooperación médica como símbolo de solidaridad y de defensa del derecho humano a la salud, como subrayó el Viceministro Fernández de Cossío.
Según datos de 2025, Cuba tenía más de 24 mil colaboradores en 56 países, aunque el número declinó pues Jamaica y Honduras se sometieron a presiones de Washington.
Como ha expuesto el gobierno antillano, las actividades de solidaridad de Cuba en la salud, educación y otras esferas se corresponden con los principios de la cooperación Sur-Sur.
En el caso de los médicos, se coligan con las normas internacionales de la Organización Mundial de la Salud y Panamericana de la Salud, además de descansar en acuerdos intergubernamentales, con respeto a la soberanía de cada país.
Argumentar que se trata de trabajo forzoso es una falsedad, pues los profesionales cubanos acuden voluntariamente y reciben una cobertura salarial.
Los ingresos obtenidos por La Habana por tales servicios se destinan a cubrir una parte de los gastos del gratuito sistema de salud antillano.
Como escribiera el Viceministro Fernández de Cossío, Estados Unidos quiere borrar un esfuerzo solidario.
