El secretario general del Movimiento Izquierda Unida (MIU), Miguel Mejía afirma que la expulsión de diplomáticos de Cuba y sus familiares por parte del Gobierno de República Dominicana constituye una ruptura con los históricos vínculos entre ambos países.
En un artículo titulado “Relaciones domínico-cubanas más allá de un gobernante de turno”, publicado en la página oficial del MIU y reproducido por otros medios, a propósito de la reciente medida de la administración de Luis Abinader, Mejía considera que tal decisión representa una “desafortunada excepción” en las relaciones bilaterales.
Afirma que la historia está marcada por nexos entre ambos pueblos que trascienden los gobiernos y las coyunturas políticas.
Antes y por encima de las relaciones diplomáticas, que son lazos establecidos entre gobiernos, están los lazos, mil veces más estables y sólidos, establecidos por los pueblos”, sostiene.
El dirigente del MIU recuerda la participación de cubanos en las guerras de la Restauración dominicana y destaca el papel de los dominicanos Máximo Gómez, los hermanos Marcano y Modesto Díaz en las luchas independentistas de Cuba.
También menciona la solidaridad entre los dos pueblos durante diferentes momentos de sus respectivas historias.
Mejía recuerda que las relaciones diplomáticas entre Santo Domingo y La Habana fueron establecidas en 1902, aunque posteriormente quedaron interrumpidas tras los acontecimientos de 1959.
Después del 1 de enero de 1959, aunque en un nivel más bajo, se mantuvieron las relaciones diplomáticas. La ruptura total no tardaría en llegar, tras los desembarcos de las expediciones antitrujillistas del 14 de junio de 1959. Desde el 29 de junio, los vínculos oficiales, no los populares, quedaron rotos”, subraya.
Señala que durante el primer gobierno de Leonel Fernández en 1996 comenzó el proceso de acercamiento que condujo al restablecimiento de los vínculos consulares en 1997 y de las relaciones diplomáticas plenas en 1998.
Asimismo, destaca las visitas de Fidel Castro (1926-2016) a República Dominicana, y la inauguración en Baní del politécnico ‘Máximo Gómez’, donado por la isla al pueblo dominicano.
Al referirse a la actual coyuntura, Mejía asevera que la expulsión de los diplomáticos se produce “en un panorama de agresión, amenazas y asfixia total contra el pueblo cubano” y coincide con la fecha en que Cuba y otros países conmemoraban el centenario del natalicio de Fidel Castro (13 de agosto).
El secretario general del MIU relaciona, además, la medida con lo que define como una “crisis de soberanía” del país y menciona el acuerdo que permite la presencia de aviones militares estadounidenses en la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Internacional de Las Américas.
Refiere que ese acuerdo, renovado mientras Estados Unidos amenaza con una intervención militar contra Cuba, evidencia que la expulsión de los diplomáticos “no responde a un acto de soberanía plena del gobierno dominicano».
También, el dirigente afirma que el pueblo dominicano se está movilizando contra la decisión y califica la medida de “vergonzosa”, al considerar que no se corresponde con la tradición de las relaciones entre ambos países.
Esta hermandad, tan enraizada, tan profunda y robusta, ni antes ni ahora, ha podido ni podrá ser quebrada, no importan las decisiones tomadas por un gobernante de turno”, reafirma Mejía.
Al final de su artículo, llama a preservar los vínculos históricos entre dominicanos y cubanos y concluye: “Lo que ha construido la historia compartida, no lo destruyan gobernantes de turno”.
También cita palabras pronunciadas por Fidel Castro durante su visita a República Dominicana en 1998 sobre “…la honda amistad que estrecha a nuestros dos pueblos…” y los “lazos indestructibles de hermandad que nos han unido y seguirán uniendo a lo largo de la historia, pese a todos los avatares e intereses de los que siempre han querido destruirnos”.
Fuente: Prensa Latina
