Reciclar y recuperar el agua: una estrategia de futuro

por María Josefina Arce

Cerca de la décima parte de la población mundial carece de agua potable segura, mientras que más del 80% de las aguas residuales se liberan en el medio ambiente sin tratamiento, cuando son una alternativa fiable como fuente de abastecimiento del preciado recurso.

Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, afirmó que es necesario cambiar la forma de la gestión del líquido, pasando de tratar y desechar a reciclar y recuperar.

Una opción válida para Cuba, que atraviesa por una severa sequía que afecta en mayor medida a las provincias centrales y orientales, y que en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en abril de 2011, destaca la importancia de reciclar el agua.

De acuerdo con las autoridades en nuestro país existen condiciones para la reutilización de las aguas residuales, y en ese sentido destacan las potencialidades para instalar tecnologías eficientes y avanzadas en el tratamiento de residuos líquidos.

Por eso el país se ha dado a la tarea en los últimos años de formar mano de obra calificada para el tratamiento y cuidado del agua, como parte de una apertura hacia las posibilidades de desa­rrollo en esta esfera, no aprovechada al máximo y de grandes potencialidades.

Ya en 2015, durante la convención en La Habana de CUBAGUA, se suscribieron dos acuerdos con sendas firmas alemanas, uno de ellos precisamente para determinar el tipo de tratamiento de aguas residuales.

Recientemente una delegación del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos cumplió en Francia una amplia agenda dirigida a explorar tecnologías que permiten una mejor distribución y uso del agua. Durante su visita recorrieron una planta de tratamiento de residuales. considerada la más grande de Europa, para observar todos los procesos para el manejo de los sólidos, los lodos y los gases.

Asimismo en el primer semestre del presente año debe entrar en funcionamiento en La Habana una planta de este tipo, la cual tratará un caudal de 200 litros por segundo  y será la más grande del país.

Cerca de 62 000 personas se beneficiarán con este proyecto, desarrollado con el PNUD, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y que contribuirá a la limpieza y recuperación de las aguas del río Luyanó, ubicado en el capitalino municipio de San Miguel del Padrón.

Asimismo, con la ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, este año comienzan las labores en la planta San Matías y Prosperidad, las cuales tratarán 15 y 6 litros por segundo, respectivamente, y favorecerán igualmente al río Luyanó.

Está previsto que antes de diciembre de 2019 eche a andar la de Monterrey, también en la capital cubana y que procesará 150 litros por segundo.

Cuba trabaja para un uso más racional del agua, pero también en busca de cuidar sus fuentes del líquido, por eso ha apostado entre otras estrategias por el tratamiento de los residuales líquidos, consciente de que cuando estas aguas se gestionan de manera adecuada son una vía asequible y sostenible del vital líquido.

 

Editado por Maria Calvo



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