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Carta de la UNEAC a los artistas, escritores y académicos estadounidenses

por Barbara Gomez
Carta de la UNEAC a los artistas, escritores y académicos estadounidenses

El Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba -UNEAC-, divulgó este sábado una carta abierta a los artistas, escritores y académicos estadounidenses, a propósito de la celebración en ese país del día en que lograron la independencia del dominio británico hace hoy 250 años.

Por su importancia, reproducimos el documento íntegramente:

«Carta abierta a los artistas, escritores y académicos estadounidenses:

«Cuba vive un genocidio sistemático y una guerra sostenida por el gobierno estadounidense que se expresa en un cruel bloqueo económico y financiero por casi 70 años. El actual gobierno de Estados Unidos recrudece cada día más las medidas de cerco comercial y petrolero que están provocando graves consecuencias en nuestro país y grandes sufrimientos a la población cubana.

«Los artistas, escritores y académicos cubanos hacemos un llamado a los colegas estadounidenses de buena voluntad y compromiso humanista para que denuncien y condenen públicamente la política de asfixia y las amenazas de intervención militar en Cuba de la administración de Donald Trump.

«Lo hacemos precisamente este cuatro de julio, el día en que se celebra en Estados Unidos la firma por los representantes de las trece colonias para alcanzar la emancipación del dominio británico. Conocemos ese texto trascendental, en cuya hermosa redacción se precisa que los hombres son creados iguales, dotados de ciertos derechos inalienables, entre ellos la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

«Cuba está siendo agredida por el gobierno de Estados Unidos en sus derechos inalienables. Se arguyen ridículas razones para presionarnos, entre ellas, la increíble falacia de que este pequeño archipiélago caribeño representa un peligro para la seguridad nacional estadounidense. Semejantes mentiras provienen de mentes alucinadas e inicuas. Resultan ridículas para cualquier persona informada sobre Estados Unidos, la más grande potencia militar y nuclear de todos los tiempos.

«Nuestros pueblos y culturas poseen una larga historia común donde abundan los ejemplos de un enlace natural, profundas conexiones académicas, artísticas y literarias, que no han podido borrar los odiadores.

«La política del gobierno de Trump hacia Cuba se mantiene secuestrada, como ha sido tradición, por una minoría cubano estadounidense que se beneficia económica y políticamente con esa conducta apátrida e irracional. Hoy, el máximo exponente del enfrentamiento irracional e inhumano es, sin dudas, Marco Rubio. El secretario de estado miente al pueblo estadounidense sobre nuestra realidad y atiza el fuego injerencista con sus acciones cada vez más criminales.

«A Rubio y sus acólitos no les resultan suficientes el bloqueo petrolero, las sanciones contra empresas extranjeras asentadas en nuestro país, las amenazas a quienes comercian con Cuba, los obstáculos a la cooperación humanitaria, la persecución a los amigos solidarios que nos visitan. Intentan inclusive, imponer una mordaza global a quienes nos defienden en los organismos internacionales sobre la base de razones legales, humanas, de respeto a la autodeterminación y de civilizada convivencia universal entre los pueblos y gobiernos.

«Los escritores, artistas y académicos cubanos conocemos muy bien la hermosa historia que ha unido a nuestros pueblos a lo largo de siglos, que se expresa en hitos tales como la contribución del comerciante cubano Juan de Miralles (1713-1780) a la lucha emprendida por George Washington (1732-1799) y la amistad que se profesaron; la miríada de estadounidenses que lucharon por la independencia de Cuba, y murieron por ella en el campo de batalla, como lo hizo con sólo 26 años el brigadier general Henry Reeve (1850-1876), cuyo nombre ostentan las brigadas de médicos cubanos que van por el mundo salvando vidas y no lanzando bombas.

«José Martí (1853-1895), el gran poeta y político cubano, vivió en Estados Unidos 15 años, más tiempo que en su propio país, y tuvo allí grandes amigos que le apoyaron en su afán de retomar, en 1895, la guerra por la independencia de Cuba contra el gobierno colonial español. Uno ellos fue sin dudas Charles Dana (1819-1897), director del periódico The Sun, quien empleó al prócer cubano a sabiendas de sus ideales y de su poderosa capacidad intelectual.

«Cuando supo de la muerte en combate de Martí escribió: «era un hombre de buenos sentimientos y gran corazón, de opiniones ardientes y altos ideales (…) héroes como él no abundan en el mundo de hoy, y su tumba guerrera atestigua que aún en esta era de positivismo materialista existen espíritus capaces de darlo todo en aras de los principios, sin egoísmos ni segundas intenciones».

«De esa estirpe somos descendientes orgullosos las cubanas y los cubanos. En la UNEAC nos reconocemos en ese legado sublime, de fidelidad no sólo a la creación artística y literaria sino también, y de igual modo, a la patria.

«Aquí estamos, en la dolorosa resistencia cotidiana, pero acompañando con nuestras creaciones al pueblo de Cuba. En tiempos muy duros, de grandes escaseces y sufrimientos, le regalamos al prójimo nuestros versos, canciones, danzas… en irrenunciable vocación de servicio; para reconfortar las almas.

«Queremos la paz, creemos en los valores que nos han unido por siglos al pueblo estadounidense, a sus artistas, escritores, académicos, hombres y mujeres de buena voluntad. Por eso hoy les pedimos alzar sus voces, batallar desde las ideas y emplear la creación para condenar la política criminal del gobierno de su país contra nuestro pueblo, del cual somos parte y al cual nos debemos.

«¡Basta de sufrimientos provocados, de genocidio consciente, de la guerra que se nos hace por el solo «pecado» de defender la independencia nacional y el derecho inalienable a decidir nuestro destino! El mundo debería ser un mejor lugar y Estados Unidos el país «que soñaron los soñadores» como lo describió el gran poeta de Harlem, Langston Hughes (1901-1967), quien fue amigo entrañable de Nicolás Guillén (1902-1989), el fundador de la UNEAC.

«Tomemos los versos de Hughes cual llamado a la cordura de un gobierno que no representa a su pueblo al intentar asfixiar a los cubanos: «Que Estados Unidos sea el sueño que soñaron los soñadores. / Que sea esa tierra grande y fuerte de amor / Donde nunca los reyes conspiran ni los tiranos traman / Para que ningún hombre sea aplastado por otro.»

«Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.»

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