Entre los 582 estudiantes de 73 naciones que se graduaron de la carrera de medicina en este 2026 de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana se encuentra Dieudonné Millogo, de Burkina Faso, quien estudió en la Facultad Enrique Cabrera.

En el acto de graduación efectuado en el teatro Carlos Marx el pasado 22 de julio, la rectora Yoandra Muro Valle, expuso que se graduaron 1899 profesionales de la salud, de ellos 1160 como médicos, 69 en estomatología, 173 licenciados en enfermería y 291 en ocho carreras de Tecnologías de la Salud.
El joven burkinés vino de la región de Gwiriko y conoció de la beca a través de una publicación del Ministerio de Educación Superior de su país que cada año ofrece tres posibilidades y luego selecciona entre los mejores índices académicos.
«Yo hice todos los procedimientos para optar por varias becas en diferentes países, pero en todas poniendo la medicina como primera opción de estudio y me otorgaron un cupo para Cuba».
¿Ha sido difícil la vida en Cuba?
«La vida en Cuba no ha sido fácil la verdad, hemos cursado varias cosas, primero desde aprender el idioma español, luego el aislamiento social por la Covid 19 y todos los cambios socioeconómicos que siguieron debido a la crisis económica, pero gracias a Dios, nunca nuestro curso fue interrumpido.
«Esas dificultades nos hizo crecernos porque también conocimos una atmósfera con personas de diferentes países, símbolo de diferentes culturas».
«Pasé momentos de alegría, me relacioné con la iglesia, hice muchos amigos y mantengo muy buenas relaciones con mis compañeros de estudio.
«También he tenido momentos de pena, como pérdidas familiares estando en la distancia y sin poder acompañar en esas circunstancias».

¿Qué contenido te ha gustado más en la carrera?
«El aprendizaje y el contenido de las asignaturas lo he tomado con gusto porque supongo que si lo pusieron en el programa de enseñanza es porque aporta a mi vida profesional. No me gustaron aquellas que se evaluaron con un trabajo final digital».
¿Qué planes tienes para el futuro?
«Deseo hacer una especialidad en gastroenterología y también una maestría en educación superior. Tengo un llamado en el corazón que es el de luchar contra la ignorancia y para la causa de los pobres, dar gozo a varios de mi generación aunque no tengo un plan muy bien establecido todavía para ello».

¿Cuál fue el principal aprendizaje de tu estancia en Cuba?
«De estos años aprendí bastante, a conocerme más, a superarme a mi mismo, a convivir, a amar, a tolerar, a controlarme. He transformado mi carácter. De la carrera me llevo el sentido del humanismo, de la fraternidad; y que la familia no son solo los de la misma sangre porque en el camino encuentras familia, hermanos y amigos».


