Una importante delegación cubana participó en la decimoctava Cumbre del Grupo BRICS, en India, donde expuso los efectos nefastos del recrudecimiento del bloqueo estadounidense y explicó nuevas oportunidades de la economía antillana.
Resaltó en una extensa declaración de la cita, la alusión a la necesidad de poner fin a las medidas restrictivas contra Cuba y el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz.
Por tanto, apuntó el BRICS, debe enfatizarse en el respeto mutuo, la solución pacífica de controversias y la no intervención.
Se pronunciaba así este importante bloque de 11 naciones emergentes sobre la difícil situación de la mayor de las Antillas, en sufrimiento de penurias, ante el cerco energético dictado por los inquilinos de la Casa Blanca.
Los delegados cubanos, encabezados por el canciller Bruno Rodríguez, subrayaron la obstinación de las medidas unilaterales de la superpotencia nuclear sobre un país que no constituye una amenaza.
Por otro lado, el Grupo BRICS subrayó en Nueva Delhi que a dos décadas de existencia fortalece la cooperación basado en la independencia, soberanía y multilateralismo.
De ahí que volviera a abogar por un sistema comercial multilateral basado en reglas, con la Organización Mundial del Comercio en su centro.
Esa línea de pensamiento coincide con las demandas de Cuba, blanco de sanciones estadounidenses que cercenan la libertad de comercio y amenazan con la imposición de aranceles a potenciales proveedores de combustible a La Habana.
En ese contexto resultó relevante la postura del presidente iraní, Masud Pezeshkian, quien llamó a convertir la resistencia frente a las sanciones unilaterales una prioridad práctica de los BRICS.
Más allá de las denuncias de La Habana sobre el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, fue oportuno que el viceministro primero de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Carlos Luis Jorge Méndez, destacara las nuevas disposiciones económicas de su país.
El gobierno antillano promueve la inversión así como la participación del sector privado y de emigrados, a partir de la promulgación de 176 disposiciones aperturistas.
La nación caribeña aprobó incentivos para la inversión en ramas como turismo, energía, agroalimentación, biotecnología, infraestructura y transporte.
Cuba, país socio de los BRICS, reiteró en la cumbre de Nueva Delhi la importancia estratégica que le concede a ese grupo de naciones emergentes.
