La continuidad de la brigada médica cubana (BMC) en Uruguay fue un reclamo del presidente de la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionados (Onajpu), Sixto Amaro.
Así lo expresó en entrevista radial cuando Estados Unidos presiona el fin de la atención oftalmológica que prestan galenos de la isla caribeña en el Hospital de Ojos “José Martí”.
Se trata de una cooperación que arriba a sus 19 años refrendada por un convenio entre ambos países en el marco de la Operación Milagro.
“Somos un país soberano, que toma nuestras propias decisiones, que las decisiones que toma nuestro país nos pertenecen a nosotros, a todos los uruguayos y a más nadie, en ningún lugar”, dijo Amaro.
Subrayó que esa cooperación bilateral devolvió la visión a miles de uruguayos, en su mayoría de la tercera edad y de escasos recursos.
Amaro rememoró experiencias de quienes volvieron a ver en un país donde la lista de espera para operaciones de cataratas demoraba hasta siete años y condenaba a muchos a la ceguera por un padecimiento que es reversible.
Comentó que “descubrir el color celeste de los nietos, mirar el atardecer, poder ver a nuestros hijos, leer un libro, no tienen precio para la mayoría de jubilados y pensionados que no disponen de los dos mil dólares que cuesta una intervención de catarata en la medicina privada”.
“Estamos hablando de 122 mil 928 cirugías gratuitas a cargo de los médicos cubanos, apuntó, aunque se trata de una cifra que aumenta semanalmente.
También habló de las 222 mil 873 pesquisas por las cuales los galenos recorren el país para identificar pacientes y programar tratamientos y operaciones de cataratas, pterigio y también oculoplastia.
Los médicos cubanos, con el apoyo de Onajpu, han pesquisado en todas las capitales departamentales y en pequeños pueblos donde nunca llegó un oftalmólogo, afirmó el presidente de Onajpu.
Evocó las salas llenas de jubilados con padecimientos visuales y que resulta panorama común en las pesquisas que la BMC realiza cada sábado.
Esto se hizo desde Artigas hasta Rocha, desde Fray Bentos hasta Colonia, dijo citando departamentos que marcan puntos cardinales, y mencionó poblados como Pueblo Gallinal, Paso de los Mellizo, Eucalipto, Quebracho y Piedras Colorados, entre muchos otros adonde llegaron los especialistas antillanos.
“Esto es la Operación Milagro, lo que decidió nuestro gobierno y el gobierno del país hermano de Cuba. Entonces, ¿qué queremos decir? Que este es un hermoso ejemplo de solidaridad, que nos han dado políticas que construyeron otros gobiernos y se han mantenido en el tiempo”, remarcó.
Y concluyó: nuestro compromiso es continuar con la responsabilidad, con el mantenimiento y con el desarrollo de la Operación Milagro. Y esto va a continuar hasta que no quede un solo jubilado, o un solo pensionista, en cualquier lugar del país que tenga problemas de visión.
