Hay temas que, por su trascendencia en la vida de un país, necesitan ser abordados una y otra vez. En medio de una guerra comunicacional contra Cuba paralela a la guerra económica que se nos hace por décadas, los asuntos de la economía se han convertido en necesidad urgente a la hora de hacer comprender a la ciudadanía, que los pasos que hoy se dan en este terreno han surgido como parte de un proceso de transformaciones en el panorama económico cubano a tono con los objetivos de avanzar en el proyecto de nación que nos trazamos de justicia social.
Este programa recién actualizado, cobra mayor relevancia, cuando sufrimos el impacto de un cerco petrolero que el gobierno de Estados Unidos impone en su afán de asfixiar la economía nacional y así doblegar al pueblo cubano. Es así como debemos comprender que el Programa Económico y Social del Gobierno para el año 2026 está diseñado para avanzar cada día más en el objetivo de emanciparnos por nuestros propios esfuerzos.
Vale recordar que después de poner en práctica los acuerdos del XI Pleno del CC del PCC, y la última sesión del Parlamento cubano, se llevó a cabo una consulta popular, y se tomaron en cuenta las sugerencias de expertos y académicos.
Conocido como «Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía», redefinido ahora como Programa Económico y Social del Gobierno para el año 2026, su contenido se dará a conocer durante este mes de marzo y se actualizará cada año.
Esto se debe a que tanto el contexto mundial como el nacional está en constante cambio, y por tanto, se requerirá acción constante, participativa y creativa por parte de todos los actores económicos y sociales, tanto en lo local como en lo nacional, para que podamos avanzar con paso firme en su implementación.
En medio de las actuales tensiones económicas, el Partido Comunista de Cuba ha impulsado este Programa de Gobierno como hoja de ruta para la construcción del socialismo en tiempos de «economía de guerra.
Es un Programa que aborda los desafíos estructurales de la economía nacional, entre ellos, lograr estabilidad en la macroeconomía; y el incremento de los ingresos externos, un asunto directamente golpeado por las medidas del gobierno estadounidense que busca por todos lo medios reducir al mínimo los ingresos en divisas de la Isla.
Otro objetivo del Programa es mejorar las relaciones entre los diferentes actores económicos. Esto es algo que hasta ahora ha limitado el papel esencial de las empresas estatales y el papel de los actores económicos privados, así como su forma de relacionarse. Justo ahora, empieza a aplicarse una nueva norma que tiene como meta reorganizar la situación económica actual mediante la creación de cadenas productivas.
Por lo tanto, el gobierno cubano, entendiendo sus responsabilidades y su capacidad para enfrentar los retos que trae la situación internacional y nacional, está reforzando e implementando su plan de acción, o sea, su Programa Económico y Social para este 2026.
