Estudiantes y docentes de instituciones educativas del municipio de Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, crean medios de enseñanza con materiales reciclados, iniciativa que resuelve carencias en las aulas y va en consonancia con políticas ambientales. Este proyecto responde a los postulados de la Estrategia de Transición hacia una Economía Circular y la Alianza Integrada “Juntos por Menos Desechos Plásticos”. Especialistas de la Delegación Territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (DT-Citma) subrayaron el compromiso de ese sector para alinearse con políticas nacionales que promueven el consumo y producción sostenibles, la economía circular y la reducción progresiva de los plásticos de un solo uso.
Tania Delgado Pestana, jefa del Departamento de Instrumentos de Políticas Ambientales en la Subdelegación de Medio Ambiente, expresó que esta experiencia es “un ejemplo concreto de cómo la creatividad y el compromiso transforman un problema ambiental en oportunidad educativa”. Al recuperar envases, tapas, papel, cartón y fragmentos de metales, estudiantes y profesores evitan que esos materiales sean vertidos indiscriminadamente y prolongan su vida útil. El Citma reconoce esta práctica como articulada con acciones de la Alianza, particularmente la gestión eficiente de residuos y la creación de experiencias piloto para clasificar desechos en origen.
Centros educativos moronenses de diferentes niveles se convierten en puntos activos de acopio y valorización de recursos, demostrando que el sector educativo puede ser actor clave en la implementación de políticas de economía circular. Alumnos, maestros y familias se involucran en un proceso que trasciende la gestión de residuos al convertirse en formación ambiental desde edades tempranas. La fabricación de medios de enseñanza a partir de materiales recuperados representa un ahorro significativo al reducir gastos de adquisición de bienes importados o de alto costo, optimiza presupuestos escolares y disminuye costos asociados al transporte y disposición final de desechos. Además, fortalece vínculos comunitarios y desarrolla en los estudiantes habilidades prácticas, creatividad y sentido de pertenencia, al tiempo que mitiga la contaminación de suelos, acuíferos y ecosistemas.
Fuente: Agencia Cubana de Noticias
