Un amplio grupo de exmandatarios, legisladores, juristas, académicos y defensores de derechos humanos ha firmado un pronunciamiento internacional que califica al exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, como “preso político”.
El documento, divulgado la víspera por el Comité Internacional por la Libertad de Jorge Glas y el Observatorio del Lawfare, denuncia una supuesta persecución judicial y exige su inmediata liberación, con un objetivo que no es primera vez que se presenta de esta forma.
Entre los firmantes de alto perfil destacan el periodista australiano Julian Assange, fundador de WikiLeaks; el músico británico Roger Waters; el líder político francés Jean-Luc Mélenchon; y los expresidentes latinoamericanos Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador) y Alberto Fernández (Argentina), junto a diversos legisladores europeos y representantes de organismos internacionales.
Los firmantes alertaron sobre el precario estado de salud del exfuncionario en la Cárcel del Encuentro, un penitenciario de máxima seguridad en la provincia de Santa Elena, construido bajo la administración del presidente Daniel Noboa.
El texto sostiene que Glas “cumplió el 100 por ciento de su condena acumulada” por los casos Odebrecht y Sobornos, y afirma que “no existen pruebas en su contra” para su detención actual. Según el documento, las autoridades ecuatorianas “fabricaron un expediente llamado Reconstrucción de Manabí” para mantenerlo recluido sin sustento probatorio.
La declaración cuestiona enérgicamente la incursión policial en la embajada de México en Quito el 5 de abril de 2024, cuando fuerzas de seguridad irrumpieron violentamente para arrestar a Glas, quien se encontraba bajo asilo diplomático. Ante esto, los signatarios instan a restituir su condición de asilado político, otorgarle un salvoconducto para su traslado a México y garantizar su vida e integridad personal.
“Todas las acciones legales se estrellan frente al muro del lawfare impuesto por el gobierno de Noboa”, subraya el texto, que advierte que este caso abre un debate global sobre el uso del sistema judicial con fines políticos. La semana pasada, la defensa de Glas vio rechazado un habeas corpus que solicitaba mejorar sus condiciones de alimentación y acceso a atención médica especializada.
En contraste, el presidente Daniel Noboa ha rechazado las declaraciones de figuras como el mandatario colombiano Gustavo Petro, quien también calificó a Glas de preso político, en medio de la guerra comercial que ocurre entre ambos países tras subidas arancelarias. El presidente Noboa sobre el hecho declaró que “desde afuera, quieren vender el cuento de los ‘presos políticos’ para tapar lo evidente: en la cárcel hay un corrupto que debe responder”.
