El ministro de Energía y Minas de Cuba (Minem), Vicente de la O Levy compareció este miércoles ante los medios nacionales para explicar acerca del complejo escenario que afronta el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), agudizado por la persecución energética aplicada al país por el Gobierno de Estados Unidos y la no entrada de combustibles.
En la comparecencia, transmitida en el espacio televisivo Mesa Redonda, el titular precisó que las perspectivas en ese renglón se encuentran marcadas por el férreo bloqueo energético, reforzado por las recientes órdenes ejecutivas y amenazas, que se suman a seis décadas de daños acumulados a raíz de la política de cerco económico.
Dijo que la situación con el combustible vuelve a ser sumamente compleja tras el recibimiento de un carguero con 100 millones de toneladas de crudo ruso al país, después de casi cuatro meses sin recibir la nación ningún envío, hecho que repercutía en las largas horas de afectaciones.
En este momento, tras agotarse dichos recursos en las últimas semanas del mes de abril -cuando se redujeron considerablemente las horas de apagón-, al no haber disponibilidad de combustible no existe una reserva que sustente la salida de unidades de las centrales termoeléctricas por averías imprevistas”.
Acotó que “a este panorama se le suman las altas temperaturas de los días recientes y las salidas por averías o mantenimiento de varios bloques de generación como la ‘Antonio Guiteras’, de Matanzas, y la ‘Lidio Ramón Pérez’, de Felton, en Holguín, que configuran un escenario en extremo tenso dado que no se pueden usar más de mil 500 megawatts (MW) de generación instalados entre motores y la generación distribuida”.

Foto: Omara García Mederos
Señaló que se impone regular el aporte de las energías renovables debido a la propia debilidad del sistema, para evitar fluctuaciones en la generación de estas que puedan provocar una desconexión total.
Valoró que son entendibles el malestar e incomodidades provocadas en estas jornadas donde los apagones superan las 22 horas en lugares de la capital, y la necesidad de dejar más de 600 circuitos protegidos, con aproximadamente 800 MW, para garantizar centros hospitalarios, objetivos económicos y sociales y sistemas de Disparo Automático por Frecuencia (DAF), que son por lo general bloques de alto consumo que permanecen encendidos para poder regular las cargas del sistema ante salidas imprevistas.
No obstante, el país no se ha quedado de brazos cruzados y ha dado un especial impulso a la transformación de la matriz energética para buscar alternativas sostenibles a las demandas de todos los sectores de la vida nacional, que van más allá de las fuentes renovables, son adecuaciones a adoptar desde los niveles locales para brindar soluciones a las principales necesidades”.
De la O Levy comentó que esta política ha beneficiado, principalmente, a centros sociales de impacto como hogares maternos, hogares de ancianos, funerarias y hospitales, entre otros.
Afirmó que la práctica ha demostrado que ese es el camino hacia la total independencia de la importación de combustibles.
Continuaremos avanzando en busca de lograr una estabilidad y progresión, seguros de que, aunque el bloqueo siga provocando las principales limitaciones, se seguirá resistiendo con creatividad y que la mayor de las Antillas está dando pasos para sobreponerse a estas y vencer”, enfatizó.
Fuente: ACN
