Una labor de amistad con entrega total a la causa de ayudar a Cuba la desempeña el médico suizo Beppe Savary-Borioli, quien asume esta tarea con mucha ternura por seguir el paradigma ejemplar de Ernesto Che Guevara y para desafiar al criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos.
En sus labores profesionales trabaja en el salvamento de personas en ambulancias y helicópteros, y sus conocimientos también lo desarrolla en acopiar medicamentos e insumos médicos donados por muchas personas de buena voluntad para enviar a la isla caribeña en contenedores marítimos.
Pertenece a la organización Medicuba Suiza como miembro activo de la Asociación Suiza-Cuba y todas sus energías las vuelca en armar las cargas solidarias y coordinar toda su logística para que sean recibidas con toda la seguridad sanitaria que lleva, una labor silenciosa y anónima que todos los cubanos agradecemos.

«Hacemos muchos proyectos de colaboración en el campo médico y en favor de energía fotovoltaica. Hemos contribuido con la electrificación solar de la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana y otros sitios. También tenemos coordinamos las maletas solidarias con ayuda en medicinas con turistas que viajan a la isla y la entregan en hospitales cubanos», relata el activista solidario.
En estos momentos trabajan en completar otro contenedor del proyecto “Juntos se Puede” que será entregado a instituciones hospitalarias y en el que participan varias organizaciones de toda Europa como Medicuba, SODePAZ y la Asociación Paz y Solidaridad de Avilés.
El anterior se envió el 17 de junio con equipos médicos y material sanitario donados por los hospitales de Barakaldo y Arrasate de la Osakidetza, dos sistemas fotovoltaicos de 5 kW con baterías para electrificar la editorial de la Mujer perteneciente a la Federación de Mujeres Cubanas y a una escuela sin amparo familiar del municipio Arroyo Naranjo en La Habana. También contiene mobiliario de oficina, jeringuillas y agujas.
«El Centro Social de Onsernone en la municipalidad de Russo, donde trabajo mantiene un proyecto abierto con el Convento de Belen en la Habana Vieja que tiene en su instalación una residencia para ancianos», nos relata el activista solidarios y su mensaje lo concluye con la palabra “¡Venceremos!”.

