El Maní Bormey: cinco años de ascenso en el mercado no estatal cubano

Editado por Jessica Arroyo Malvarez
2017-12-15 15:14:10

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Foto: Archivo

Por: Guadalupe Yaujar Díaz

La Casa del Maní, devenida solo Maní Bormey, en la central provincia cubana de Villa Clara cumple, por éstos días, su quinto aniversario en el mercado no estatal en la isla.

El negocio, sito en Calle Maceo No. 331 entre San Miguel y Nazareno, bajo el liderazgo de su iniciador y propietario Orelvis Bormey Torres, joven ingeniero industrial devenido cuentapropista, está en ascenso desde mucho antes de obtener la licencia para el uso de la marca que lleva su apellido, registrada con la firma de su padre.

En diciembre de 2012 Orelvis le daba luz verde a un proyecto que presentó bajo el lema “Sin cáscara y sin máscara… solo el maní Bormey”, el cual posibilitó en su territorio el consumo de variados productos del maní que enriquecen sus propiedades alimenticias y nutricionales.

Desde niño vinculado con este fruto seco Orelvis hizo honores a sus abuelos y a su papá a quienes vio siempre con el cultivo del maní y el procesamiento de turrones, donde nació, en Quemado de Güines.

Cinco años después de su iniciativa formal dentro del mundo del trabajo no estatal

El Grupo Bormey oferta una amplia cartera de productos (más de veinte tipos de turrones, variedades de panetelas, mantequilla de maní, y pequeñas bolsas de polvos para helados o batidos entre otros) muy apreciados en su natal Villa Clara y fuera de nuestra frontera.

¿El secreto?

Ante todo la calidad e innovación tecnológica avalada en 2014 por el premio OCPI que otorga la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial, lauro justamente obtenido luego de más de dos años de intensa labor de investigación agroquímica y el desarrollo de nuevos productos.

A propósito de una venta promocional realizada en La Habana, ofreció Orelvis estas declaraciones para Radio Habana Cuba:

 “Cuento con productos debidamente registrados en la Oficina Cubana de la Propiedad Intelectual, OCPI, y mantengo líneas de desarrollo de otros nuevos en los cuales se combinan frutos secos (ajonjolí, marañón, semillas de calabaza y de girasol) en turrones, sancks y confituras”.

Para Orelvis y “su Grupo” resultan de vital importancia el cumplimiento estricto de los procedimientos sanitarios y las recomendaciones recibidas de la Industria Alimenticia.

Recientemente, explica el joven ingeniero, nos han sugerido incorporar en nuestras etiquetas que el Maní Bormey no requiere de aditivos preservantes.

“El equipo de trabajo que me acompaña en el negocio y en especial mi esposa están conscientes de la responsabilidad de producir sin perder la calidad –en momentos en que el precio del maní aumenta y se nos encarece adquirirlo, de hecho un reto más.”

“No apostamos al enriquecimiento, de ahí la formulación a partir del costo de producción y un margen comercial que permita un precio de venta asequible para nuestro mercado, que es en moneda nacional. Comparamos nuestros gramajes, estamos sobre la media con los precios de Santa Clara no los de La Habana, y no es de interés vender a revendedores que alterarían el precio, en detrimento del consumidor.

Por eso hemos concebido para 2018 desarrollar otras modalidades de frutas confitadas y pastas de frutas, ya asociadas a la marca Bormey, con frutos secos combinados. De hecho la nueva línea “Loretas” elaboradas a partir del maní ligado al ajonjolí y al tamarindo ya está en el mercado con buena acogida. Se trata de “barras” energéticas que mezclan el maní de base con otros sabores por alimenticios y dietéticos.

Casi al término de nuestra conversación Orelvis acota: “No somos una cooperativa, ni una empresa estatal, sino un grupo de personas dispuestas a transformar la imagen del maní en Cuba, de un cucurucho a una cartera de productos.”

Y es que este joven cuentapropista, de tradición familiar en lo que produce, quien no ha dejado de amar la carrera que estudió y aplica los conocimientos adquiridos y siete años de experiencia laboral precedente, hizo un giro en su vida y creó una nueva fuente de ingresos abierta por el Estado cubano.

Al despedirnos, respaldados por la incitación de un mostrador de especialidades de maní Bormey, el líder de este negocio privado me confirma que SI se puede transitar el comercio no estatal bajo premisas que no atenten contra el bolsillo y la salud del pueblo.



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