Más de 150 chilenos viajaron a Cuba recientemente para conmemorar el centenario del natalicio del Comandante en Jefe, Fidel Castro, y cada uno trajo una maleta cargada con medicamentos, insumos médicos, equipos especializados para del diagnóstico de enfermedades, leche en polvo y otros alimentos enlatados y conservados.

El grupo lo integraron miembros del Movimiento de Solidaridad, del Partido Comunista, de diferentes colectivos como el Siboney y el Instituto Chileno Cubano, egresados de la Escuela Latinoamericana de Medicina, de la Brigada de Propaganda Popular y organizaciones de mujeres, entre otros.
Ellos llevaron, personalmente, sus aportes a los hospitales Salvador Allende, de La Habana, y Celia Sánchez Manduley, de Manzanillo, en la oriental provincia de Granma. También entregaron insumos al Miguel Enríquez, en la capital, y al William Soler; así como útiles escolares a escuelas y jardines de la infancia.
Juan Bronzic Rojas, vino en la delegación, y viajó desde el Coquimbo, junto a otros miembros de su organización de la zona norte del Movimiento de Solidaridad con Cuba. Relató que en la trayectoria de la organización han luchado por diferentes causas como el regreso del niño Elian, la excarcelación de Los Cinco Héroes, el apoyo a dirigentes y especialistas cubanos que viajan a Chile para diferentes eventos, la emisión de declaraciones y marchas en contra del bloqueo de Estados Unidos, entre otras.

«Soy el encargado de la zonal norte, integrado por simpatizantes con la Revolución cubana en Arica, Iquique, Antofagasta, Copiapó, Serena, Coquimbo, Ovalle. En Coquimbo tenemos dos comités grandes. El mío se llama Vilma Espín, donde militan varios médicos graduados de la ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina) y también compañeros de la solidaridad, compañeros del Partido Comunista y de otras organizaciones».
Señaló que después del azote de la pandemia por Covid 19, las medidas coercitivas de Estados Unidos se acrecentaron y ellos realizaron un trabajo político para traer donativos a Cuba.
«Nosotros llegamos el día 9 de agosto con dos objetivos claros, entregar donativos a los hospitales y participar en las actividades por el cumpleaños de Fidel Castro (13 de agosto), por ello viajamos a Birán, en Holguín donde nació el líder para asistir a un evento realizado allí, donde escuchamos historias muy lindas, entre ellas las del nieto del Comandante, Fidel Castro Smirnov, quien es Doctor en Ciencias y profesor titular de la Universidad de las Ciencias Informáticas».
«Al llegar a La Habana, entregamos nuestra donación al hospital Salvador Allende, con la puesta en marcha de un inversor para la tecnología solar instalada y les aseguramos que se encuentra en camino para acá una máquina para inocular anestesia, que también ya está comprada. Realizamos una campaña de comprar una máquina de estomatología para instalarla también en ese hospital».
¿Por qué ayudar a Cuba?
«Creemos en la Revolución cubana, por ser el faro del socialismo de América, y vamos a defenderla siempre. Estamos con Cuba, nos gustaría que no estuviera bloqueada, porque sería muy lindo venir aquí a estudiar, a prepararse en cualquier profesión, recibir servicios médicos y hacer turismo en sus diferentes modalidades, ecológico, cultural, de evento, etc.
«Hacer turismo en Cuba se ha hecho muy complicado porque las sanciones de EE.UU prohiben la llegada de combustible, lo cual afecta a las conexiones aéreas que no tienen como abastecer a sus aviones, tampoco hay energía suficiente para suministrar a las casas de rentas y negocios privados. Lo que el pueblo cubano vive es algo gravísimo y solo se le pudo ocurrir a un genocida y pedófilo como el presidente Donald Trump».
¿Por qué te integras a los grupos de solidaridad?
«Soy miembro del Partido Comunista desde los 14 años. Milité durante la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet. En ese momento ingresé a la Juventud Comunista en forma clandestina. Nuestro horizonte en esa época siempre fue Cuba. Admiramos a los países socialistas de Europa del Este y el socialismo de China, Vietnam y Corea. Yo soy descendiente de yugoslavos.
«Aprendí de la doctrina del marxismo-leninismo, leí sobre el socialismo. Estoy convencido que el sistema socialista es el camino para la supervivencia de la humanidad porque tiene en su centro de lucha la felicidad del ser humano con justicia social y relaciones de producción alejada a la enajenación capitalista.
«Conocí compañeros que lucharon con las armas por la independencia de Nicaragua, El Salvador y, por supuesto, de Cuba.
«Además, defendemos a Cuba porque desde el mismo momento que se declara el triunfo de la Revolución comienza una guerra desde el imperialismo para derrocarla. Cuba hoy está bloqueada por el mayor imperio que existe en el mundo. Hoy día la situación está difícil, casi inhumana para el pueblo cubano. Creemos que solamente hay que ser cubano para resistir lo que ustedes resisten.
«Por ello ideamos acciones para apoyarlos. Haremos marchas, batallaremos en las redes sociales, formaremos brigadas para venir a Cuba, porque se debe venir en estos momentos difíciles. Solo queremos que sepan que no están solos».
¿Qué te aporta Cuba y qué le aportas a Cuba?
«Cuba me aporta humanismo y solidaridad. Es emotivo venir aquí y sentir la hospitalidad del pueblo, su comunicación abierta y franca. Me aporta el legado de Fidel. Lo echamos de menos y nos hace falta ese otro líder que sepa enfrentar al imperialismo como él lo hizo.
«Hay una frase muy linda que dice: «Yo soy Fidel», y tratamos de ser Fidel, tratamos de ser humanistas, tratamos de preocuparnos de los niños y por los ancianos. Cuba me aporta cultura y conciencia de clase.
«¿Qué le aporto? Vengo a dar ánimos y a compartir energías positivas. Comprendo que es muy duro lo que viven los cubanos. Me gustaría aportar mucho más, y el solo hecho de venir en este momento difícil para Cuba es transmitir un mensaje de acompañamiento, ayuda y protección».
