El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel evaluó este martes, con directivos y expertos, las medidas para asegurar el abasto de agua en La Habana ante la crisis energética provocada por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos.
El encuentro, celebrado en el Palacio de la Revolución, se centró en tres ejes fundamentales: el aseguramiento del abasto mediante grupos electrógenos, el mantenimiento de las redes eléctricas asociadas al servicio y la independencia energética para garantizar la distribución del agua en la capital.
Durante la reunión se informó que para respaldar las primeras 29 fuentes de abasto e impulsores seleccionados se han movilizado grupos electrógenos de la generación distribuida.
Casi 70 sitios han sido visitados para evaluar las condiciones sobre el terreno y garantizar el bombeo del preciado líquido, precisó la Presidencia de la República en su sitio web.
La viceprimera ministra Inés María Chapman subrayó la necesidad de un trabajo riguroso con las válvulas, la eliminación de salideros, la protección de los equipos y la capacitación de los operarios.
Es un trabajo conciso al que le vamos a dar seguimiento”, afirmó.
Como parte de las acciones, las autoridades priorizan el uso de fuentes renovables de energía, con la instalación de complejos solares y parques fotovoltaicos en importantes fuentes de abasto, así como sistemas de acumulación de energía en impulsores relevantes.
El jefe de Estado, quien recientemente visitó la fuente de Paso Seco en el municipio de Boyeros -punto estratégico para el abastecimiento hacia el sur y centro de la capital-, aseguró que el tema tendrá chequeos frecuentes.
El acceso al agua en La Habana se ha visto directamente afectado por el bloqueo energético impuesto por Washington, que supera los 200 días sin garantizar el suministro estable de combustible a la isla.
Fuente: Prensa Latina
