La Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá (Amcrp) condenó este martes una manifestación realizada por grupos de personas en las inmediaciones de la embajada de Cuba, que calificó de acto de hostigamiento contra la misión diplomática.
En un comunicado, la organización rechazó que los manifestantes portaran banderas de Estados Unidos y Costa Rica y consideró que las acciones constituyen una provocación e injerencia contra La Habana y una afectación a la soberanía panameña, al desarrollarse frente a una sede diplomática acreditada.
La Amcrp recordó que, conforme a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, corresponde al Estado receptor proteger las misiones diplomáticas y preservar su tranquilidad y dignidad, por lo que pidió a las autoridades panameñas investigar los hechos.
Asimismo, respaldó pronunciamientos de organizaciones de la sociedad civil panameña y de la Coordinadora Nacional de Solidaridad, contrarios a acciones de confrontación atribuidas a la organización Camino a la Democracia de Cuba.
La Asociación también cuestionó que esa agrupación y FundaCuba se presenten como representantes de los siete ciudadanos panameños detenidos en la isla desde febrero pasado por violar el orden constitucional, al señalar que familiares de los arrestados se han deslindado públicamente de esas organizaciones y han pedido que no hablen en nombre de sus parientes.
En ese sentido, solicitó a la Cancillería y a las autoridades municipales panameñas esclarecer el origen del financiamiento de esas actividades y las razones por las cuales se autorizan acciones frente a una misión diplomática cubana.
Por su parte, el capítulo panameño de la Red en Defensa de la Humanidad rechazó igualmente las manifestaciones de hostigamiento contra la embajada de Cuba y cuestionó los permisos otorgados para su realización.
La organización que encabeza la abogada Gilma Camargo, sostuvo en un mensaje enviado a Prensa Latina que esas acciones no representan, a su juicio, el sentimiento mayoritario de la sociedad panameña y llamó al Gobierno a evitar una escalada de confrontación que pueda afectar los vínculos históricos entre Panamá y Cuba.
La Red en Defensa de la Humanidad también atribuyó a los organizadores vínculos con intereses externos y afirmó que algunos de sus integrantes han reconocido fuentes de financiamiento relacionadas con un ciudadano cubano condenado por delitos en Panamá.
Ambas organizaciones reiteraron su defensa de la soberanía y autodeterminación de Cuba y abogaron por que Panamá preserve su condición de territorio de paz y respete las normas del derecho internacional y las relaciones diplomáticas.
