No pudo ser de otra manera, una final rapidísima, en la que las cuatro mejores canoístas del orbe en el C1-200 metros ocuparon los puestos del uno al cuatro y así cumplieron los pronósticos de buena parte de los entendidos. En el cuarteto de marras se incluyó la cubana Yarisleidis Cirilo, pero esta vez no pudo cumplir su principal pretensión: colgarse la medalla de oro.
El nivel en esta prueba sigue siendo alto y las preseas se reparten entre las mismas casi en los últimos años, cuando hablamos de Campeonatos Mundiales o Juegos Olímpicos. En el certamen universal que finalizó hoy en la urbe polaca de Poznan, la guantanamera quedó excluida del podio de premiación, con su cuarto escaño.
En el lago de Malta, popularmente conocido en Polonia como embalse de Maltanski, Cirilo cronometró 45.67 segundos, resultado que la ubicó por detrás de las medallistas: la ucraniana Liudmyla Luzan (44.40 segundos; oro), la canadiense Sophia Jensen (44.90 segundos; plata) y la estadounidense Nevin Harrison (45.04 segundos; bronce). Del quinto al noveno lugar se ubicaron, por este orden, las tripulaciones de España, Italia, Hungría, Brasil y Uzbekistán.
La discípula del entrenador Nelson Perales viajó a la lid planetaria con la intención de mejorar su metal plateado obtenido un año atrás, en Milán, Italia, pero la elevada calidad competitiva de la prueba se lo impidió. Por cierto, la ucraniana Luzan logró su segunda corona sucesiva a nivel mundial en la canoa monoplaza a 200 metros.
Después del campeonato universal, Yarisleidis tomará un largo descanso en materia de competencias. Este año ha sido bastante activo para ella, tras intervenir en tres fases de la Copa Mundial, el Campeonato Panamericano del deporte y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, República Dominicana, donde conquistó dos cetros para la delegación antillana.
Fuente: Juventud Rebelde
