Patriota puertorriqueño afirma que su pueblo no ha podido ser derrotado por EE.UU.

Rafael Cancel Miranda

San Juan, 2 mar (RHC) Transcurridos 62 años del ataque al Congreso de Estados Unidos, uno de sus protagonistas, el patriota puertorriqueño Rafael Cancel Miranda, afirmó hoy que se siente bien "porque hay un pueblo que no ha sido derrotado".

 Cancel Miranda, que pasó 25 años encarcelado en Estados Unidos por atacar el 1 de marzo de 1954 junto a Lolita Lebrón, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero el Congreso federal en Washington, expresó que ahora el gobierno de Barack Obama ha reconocido lo que provocó ese acto, que Puerto Rico es una colonia, inofrma Prensa Latina.

 Se refirió a que el procurador general de Estados Unidos, Donald B. Verrilli, compareció ante el Tribunal Supremo federal en el caso penal por doble exposición Pueblo vs. Sánchez Valle, para admitir que Puerto Rico no logró su soberanía cuando en 1952 se estableció el Estado Libre Asociado (ELA), que permitió sacarlo de la lista de países coloniales de las Naciones Unidas.

 "Han tenido que pasar 62 años para que el imperio reconozca lo mismo que nosotros dijimos, que lo ocurrido en las Naciones Unidas, era un engaño, que nos quería presentar ante el mundo como esclavos por consentimiento", manifestó en una entrevista a la agencia puertorriqueña Inter News Service (INS) con motivo de la efemérides.

 Cancel Miranda recordó que en 1953 asistió a la asamblea del organismo mundial cuando "se nos quería presentar ante el mundo como esclavos por consentimiento".

 "Han tenido que aceptar 62 años después que el ELA es un engaño; quisiera que Lolita, Irving y Andresito estuvieran conmigo para ver cómo los años han traído la verdad", agregó.

 Consideró que "hemos vencido porque todavía tenemos puertorriqueños dispuestos a combatir de una manera o de otra", como comprobó en el reciente homenaje que le brindó el periódico Claridad, donde los jóvenes se le acercaban para expresarle su admiración.

 Acusó a Estados Unidos de utilizar "todos los medios de represión, desde lo sicológico, hasta las armas; por eso me enorgullece cuando los jovencitos se me acercan y me abrazan o me piden retratarse conmigo".

 "No están derrotados; por ese pueblo es que he luchado, por ese pueblo con conciencia, que se respeta a sí mismo", reiteró Cancel Miranda, que a sus 85 años está lleno de fortaleza, activo en la lucha, solo con su visión menguada.

 El exprisionero político está limitado para viajar fuera de la jurisdicción de Estados Unidos porque como "puertorriqueño libre" se niega a utilizar el pasaporte de esa nación para viajar a países como Cuba o Nicaragua, que una vez le extendió un pasaporte.

 Aclaró que no hace apología a la violencia, la que aclaró "es necesaria cuando los pueblos son agredidos por el enemigo, como lo fuimos nosotros en mayo de 1898 cuando Estados Unidos bombardeó San Juan y el 25 de julio de ese año cuando invadió la isla por Guánica", en el sudoeste.

 "No soy violento, fui hasta monaguillo en la prisión de Alcatraz, me puedo mirar a mí mismo y a los seres que quiero sin tener que bajar los ojos", afirmó el luchador independentista, quien contaba con 24 años cuando decidió "sacrificar lo que fuera, la vida, por mi pueblo" en la acción del comando que dirigió Lolita Lebrón, a los 34 años de edad.

 Aquel día "con un poco de lluvia" en que se trasladaron desde Nueva York a Washington para disparar al grito de "Viva Puerto Rico libre" desde las gradas del hemiciclo de la Cámara de Representantes, donde desplegaron la bandera puertorriqueña, en un acto en que resultaron heridos los congresistas Alvin M. Bentley (R-Michigan), Ben F. Jensen (R-lowa), Clifford Davis (D-Tenesí, George H. Fallon (D-Maryland) y Kenneth A. Roberts (D-Alabama).

 El Congreso de Estados Unidos no le era ajeno a Cancel Miranda, ya que en tres o cuatro oportunidades viajó a Washington con el propósito de relacionarse con el escenario donde se proponía ofrendar su vida por la independencia de Puerto Rico junto a sus compañeros de lucha, porque "fuimos dispuestos a morir".

 La fecha seleccionada para el acto no fue casual, pues implicaba un repudio a que 37 años antes, el 2 de marzo de 1917, el presidente Woodrow Wilson firmó el Acta Jones imponiendo la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños, quienes después serían enviados al escenario bélico en Europa de la Primera Guerra Mundial.

 Décadas después Cancel Miranda, nacido en Mayagüez el 18 de julio de 1930, fue encarcelado dos años por negarse a enrolarse en las fuerzas armadas de Estados Unidos para "ir a matar coreanos, que no me habían hecho nada a mí, ni tampoco a mi pueblo" en el conflicto en la península de Corea.

 El luchador nacionalista y sus tres compañeros del comando pasaron 25 años encarcelado en Estados Unidos hasta que en 1979 el presidente James E. Carter los indultó.

 También fue liberado Oscar Collazo López, quien llevaba 29 años preso por atacar la Casa Blair, residencia provisional en Washington del entonces presidente Harry S. Truman, el 1 de noviembre de 1950, con su camarada nacionalista Griselio Torresola, que murió en la acción.

Editado por Julio Pérez



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