La brasileña Carmen Diniz regresó de Cuba con la certeza de haber presenciado una sociedad que, pese a las dificultades provocadas por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, mantiene hoy su capacidad de resistir y avanzar.
Fue un viaje muy impactante, tuve poco tiempo para mí, porque fue solo una semana, pero resultó muy fuerte en todos los aspectos, relató a Prensa Latina al resumir su reciente estancia en la isla caribeña, donde participó en diversas actividades.
Diniz viajó a La Habana para asistir el pasado 17 de septiembre a la inauguración de la Casa Brasil, ubicada en La Habana Vieja, en la calle Amargura 56, un espacio que calificó de muy lindo y especialmente significativo en el actual contexto cubano.
Creo que esa iniciativa es muy importante en este período que Cuba está viviendo, en este momento tan difícil, recalcó la coordinadora del Comité Carioca de Solidaridad con la mayor de las Antillas
Para la activista, la apertura del inmueble adquiere, además, un valor simbólico por tratarse de una acción vinculada con Brasil cuando las medidas estadounidenses contra Cuba continúan afectando diversos ámbitos de la vida nacional.
Es muy importante que se inaugure una casa de otro país, independiente de lo que el presidente de Estados Unidos hace contra Cuba, afirmó.
La nueva Casa Brasil, explicó, funciona en una edificación antigua restaurada con participación de la Embajada de Brasil y de la Oficina del Historiador de La Habana, proyecto que, según recordó, estuvo relacionado con un sueño del fallecido historiador Eusebio Leal.
El espacio cuenta también con la biblioteca Helio Dutra, dedicada al brasileño conocido en Cuba como “el brasileño más cubano”.
Recordó que la profesora María Auxiliadora César, artífice del proyecto, había creado años atrás un rincón dedicado a esa figura, aunque en otra parte de la ciudad.
Su viaje, amplió Diniz, tuvo además una dimensión solidaria, pues al día siguiente de la inauguración acudió a un hospital para entregar medicamentos y materiales recolectados en actividades realizadas en Río de Janeiro.
Durante agosto pasado, explicó, organizaron en la urbe carioca proyecciones de películas y cortometrajes acompañados por debates para explicar la situación cubana y promover la recogida de insumos destinados a la isla.
Resaltó de manera especial que el origen de buena parte de esas donaciones fue aportada por habitantes de Nova Iguaçu, municipio de la periferia de Río de Janeiro, donde realizaron una de las actividades en respaldo a la nación antillana.
Fueron esas personas que pocos sabían de Cuba quienes llevaron la mayor cantidad de donaciones, subrayó.
La experiencia, añadió, le resultó particularmente significativa porque se trataba de gente con pocos recursos que, después de conocer la situación cubana, decidieron contribuir con medicamentos.
Otro momento de especial carga simbólica durante su estancia fue la entrega de un pañuelo rojo con la imagen del legendario guerrillero argentino cubano Che Guevara, cuya historia, explicó, está vinculada con luchas de solidaridad en Brasil, Venezuela, Palestina y Cuba.
Esa prenda había permanecido en Brasil desde el encarcelamiento del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2018) y posteriormente pasó por las manos de militantes vinculados con Venezuela y Palestina.
Diniz lo llevó a Cuba para entregarlo a representantes de la juventud palestina, pues opinó que «es simbólico, es una cosa para que se crea en aquello y que aquel pañuelo rojo pueda ayudar en nuestra lucha”.
A juicio de la brasileña, el objeto sintetiza distintas experiencias de resistencia: primero estuvo relacionado con la lucha por la libertad de Lula, después llegó a Venezuela, y finalmente fue trasladado a Cuba para los jóvenes palestinos.
Durante su permanencia en la isla también pudo observar las dificultades derivadas de los apagones por el cerco energético de Estados Unidos, una situación que, aclaró, no considera superada aunque La Habana puede mostrar momentos de iluminación.
Sin embargo, Diniz insistió en que los problemas no han eliminado la disposición de los cubanos a continuar adelante.
