El copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega exigió este lunes el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba, al que calificó como una política injusta mantenida durante más de seis décadas.
Durante un acto en Managua, la capital nicaragüense, por el Día de la Paz, el mandatario denunció que la Casa Blanca mantiene amenazas contra la nación caribeña, pese a la resistencia demostrada por su pueblo.
Ante los asistentes, entre ellos la copresidenta Rosario Murillo y representantes de la Asamblea Nacional, el Ejército y la Policía Nacional, Ortega afirmó:
Se le olvida que Cuba ha logrado sobrevivir por más de 60 años a ese bloqueo”.
El líder sandinista subrayó que, de forma reiterada, la comunidad internacional ha votado en organismos como Naciones Unidas contra esa política, con un respaldo casi unánime, aunque dichas resoluciones no se han traducido en acciones concretas.
Pero el que está mandando en Estados Unidos le importa poco lo que digan los organismos internacionales, le importa poco las mismas leyes que tienen en los Estados Unidos, le importa poco el papel que pueden jugar los congresos, los senados, las diferentes autoridades”, añadió.
Ortega criticó, además, lo que calificó como una política guerrerista de Washington y alertó sobre conflictos internacionales y amenazas contra países como Cuba, Irán, Venezuela y Nicaragua.
Llamó a los pueblos del mundo a luchar por la paz, la reconciliación y el entendimiento, así como por el fin de las guerras y las sanciones que —dijo— afectan la soberanía y el bienestar de las naciones.
El gobernante también evocó episodios históricos de intervención estadounidense en Nicaragua.
Recordó que durante ocho años en su país desembarcaron tropas yanquis y el ejército defensor de la soberanía nacional, encabezado por el general Augusto César Sandino, las enfrentó.
El copresidente instó a suspender las sanciones que tiene Washington contra países como Cuba, Venezuela, Nicaragua y otros, pues esa política atenta contra la vida de los ciudadanos, la soberanía de los pueblos y las leyes internacionales.
Fuente: Prensa Latina
