Estados Unidos ha arreciado sus amenazas y política de máxima presión contra Cuba, pero la nación caribeña, aún en medio de las adversas condiciones, no se rinde y sigue adelante.
En ese contexto se inscribe la sexágesima quinta campaña de vacunación antipoliomielítica oral bivalente, una muestra del compromiso del país con la salud y protección de su infancia.
Esta es una semana de recuperación para los niños mayores de un mes y menores de tres años, que por deteminadas circunstancias no pudieron recibir las dos gotas del inmunógeno en la primera etapa, desarrollada del 27 de abril hasta el 2 de mayo.
Para junio venidero está prevista la segunda etapa de la campaña, en la que se aplicará una segunda dosis a los menores incluidos en el esquema inicial y una dosis de refuerzo a los de nueve años de edad.
La realización de la campaña ha requerido un gran esfuerzo de la Mayor de las Antillas. El cerco energético impuesto arbitrariamente desde finales de enero pasado por Washington ha venido a complejizar el traslado y conservación de las vacunas.
Pero el proceso no se ha detenido, pues ha primado la voluntad de las autoridades de mantener el territorio libre de esta enfermedad viral, que afecta principalmente los nervios de la médula espinal causando debilidad muscular y parálisis, e incluso la muerte.
Tras el triunfo de la revolución, en enero de 1959, proteger la salud de la población se convirtió en una de las prioridades del gobierno. Es así que en 1962 se desarrolló en todo el país la primera campaña de vacunación contra la poliomielitis, una dolencia que había afectado gravemente durante décadas a la niñez cubana.
De acuerdo con las estadísticas, entre 1932 y 1962 se registraron en territorio cubano 413 mil casos aproximadamente y 430 muertes.
Cuba fue el primer país de las Américas en eliminar la poliomielitis, uno de los logros más significativos de su sistema de salud, gratuito y universal.
A pesar de los obstáculos que durante más de seis décadas ha impuesto el genocida bloqueo norteamericano, Cuba no ha renunciado a desarrollar cada año las campañas de vacunación contra la poliomielitis para garantizar que las nuevas generaciones no se vean afectadas por esta enfermedad.
