El Centro Palestino para la Defensa de los Prisioneros denunció hoy los intentos de Israel de organizar visitas de la Cruz Roja Internacional a las cárceles sin permitir las reuniones con los detenidos y ver sus trágicas condiciones.
En un comunicado, la ONG acusó al gobierno de Benjamin Netanyahu de intentar “embellecer la imagen de la ocupación ante la comunidad internacional”.
Las visitas, si no incluyen una reunión directa con los presos, no constituyen una verdadera supervisión y no pueden revelar la verdad sobre las graves violaciones cometidas tras las rejas, afirmó.
Alertó que Israel pretende limitar el papel de la Cruz Roja a “visitas turísticas” dentro de los pasillos y reuniones solo con los guardias, en lugar de escuchar los testimonios de los detenidos que son víctimas de crímenes sistemáticos.
El objetivo es enviar un mensaje engañoso a la opinión pública mundial destinado a otorgar a la ocupación un falso “certificado de inocencia” por sus crímenes, recalcó.
El centro advirtió contra la conversión de estos acuerdos formales en una cobertura que legitime las prácticas israelíes.
Ante esa situación, llamó al Comité Internacional de la Cruz Roja a rechazar cualquier imposición que no garantice el derecho de los presos a reunirse libremente y en completo secreto, lejos del control de sus carceleros.
Solo así se podrá asegurar trasmitir la verdad sobre lo que está sucediendo dentro de las salas de interrogatorio y las celdas de aislamiento, subrayó.
Más de nueve mil 600 palestinos están encerrados en cárceles israelíes, incluidas 86 mujeres y unos 350 menores, denunciaron recientemente tres ONG vinculadas al tema.
Del total, más de tres mil 500 son detenidos administrativos, alertaron en un comunicado conjunto la Comisión de Asuntos de Detenidos y Exdetenidos, el Club de Prisioneros y la Fundación Addameer.
Los palestinos y los grupos de derechos humanos denuncian que esa polémica normativa viola el debido proceso judicial porque permite no presentar pruebas contra los presos mientras permanecen detenidos durante largos períodos sin ser acusados, juzgados o condenados.
Según las ONG, la lista de prisioneros incluye estudiantes, periodistas, activistas de derechos humanos, abogados, ingenieros, médicos, académicos y legisladores.
