Un homenaje a la identidad nacional, las raíces y tradiciones conforman las galas culturales realizadas en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) que muestran ritmos contagiosos, bailes, hermosos trajes y una decoración propia de la escenografía para armonizar en las energías estudiantiles del público.
La gala africana mostró la fortaleza y espíritu de lucha de un continente, estuvo dedicada al aniversario de la Unión Africana que cada 25 de mayo celebra su día y se recordó el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro, precursor de la solidaridad mundial y fundador de la ELAM.
La evocación a las tradiciones africanas y el sentido de pertenencia a ese continente colmaron las energías de los asistentes que acompañaron con gritos, aplausos y ovaciones a las presentaciones del escenario.
El público asistente, que incluyó el cuerpo de diplomáticos del continente africano y autoridades de la ELAM, disfrutaron de bailes, canciones, obras de teatro, música y poesía, para recordar la impronta del Comandante en Jefe Fidel Castro por fundar un proyecto para la formación de profesionales de la salud que contribuya con la calidad de vida de los pobladores de los países del sur.
Se pidió la emancipación de los pueblos de Palestina y del Sahara Occidental y se clamó justicia para los pueblos del mundo que aún lucha contra el yugo colonial de las metrópolis occidentales.
El joven de 1er año, Gilvino de César Faria, procedente de Mozambique y líder estudiantil precisó que ese tipo de actividad la organizan los propios alumnos a través de su representación en el Comité de Estudiantes Africanos y la Unión de Estudiantes Africanos en Cuba, con más de dos meses de antelación, ajustando detalles en los ensayos y evaluando la puesta en marcha.

«Para la preparación convocamos a los estudiantes a través de las redes sociales a presentar propuestas culturales en baile, canto, música, dramatización y otras variantes, a partir de ahí vamos seleccionando teniendo en cuenta la responsabilidad y disciplina para asumir la tarea, incluyendo la calidad del número a presentar y vamos monitoreando hasta la proximidad de la fecha en que se va a realizar el evento. Los propios estudiantes seleccionan la música, la coreografía, el vestuario y los accesorios de cada montaje. Todo con recursos propios», indicó el dirigente estudiantil.
Al aproximarse el día señalado, en este caso el 22 de mayo, se intensifican los ensayos y se determinan roles dentro de los estudiantes para ocuparse de la atención a los invitados, el acomodo de los estudiantes en el teatro, la música, las luces y toda la logística material del evento.
«A todos los estudiantes nos gustan las galas, no es competitiva pero demostramos nuestra riqueza cultural y la diversidad africana. Esto reafirma el sentido de identidad nacional de cada país y el valor patrio de los países del sur que aún lucha por su emancipación política», advirtió el estudiante.
Al concluir el evento, el público sale impregnado de un positivismo hacia lo autóctono y criollo que sigue sembrado en el ADN de cada uno de los individuos porque el proceso de descolonización también debe darse desde la propia cultura y la ELAM, es un ejemplo de cómo materializarlo.
