El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío calificó este miércoles como “fraudulenta” la acusación presentada en Estados Unidos contra el general de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución, y otros dirigentes cubanos.
Y es fraudulenta porque no tiene asidero legal, no tiene asidero político ni asidero moral”, expresó.
Durante su intervención en la Mesa Redonda, Fernández de Cossío afirmó que esta acción “debe verse como parte de la escalada agresiva, creciente, que hemos visto a lo largo de este año de parte de Estados Unidos contra Cuba”.
No se trata de un hecho aislado; forma parte de esa agresividad, de un acto canalla dentro de esa agresividad”, afirmó.
El diplomático señaló, además, que puede interpretarse “como una especie de favor político a una camarilla no representativa de Estados Unidos, ni siquiera representativa de los cubanos que viven en Estados Unidos, pero que posee una influencia desproporcionada debido a la naturaleza corrupta del sistema político de Estados Unidos”.
También alertó sobre una campaña mediática en torno a una supuesta agresión militar contra Cuba.
Debe verse también como parte de un fenómeno que ha venido ocurriendo en las últimas semanas, en el que se ve a la gran prensa internacional y a varios medios de la gran prensa estadounidense empujando y alimentando la idea de la supuesta inevitabilidad de una agresión militar de Estados Unidos contra Cuba”, sostuvo.
Según explicó, algunos medios pueden estar motivados “por solicitudes del propio gobierno de Estados Unidos” o “por el afán sensacionalista de vender la noticia”.
Fernández de Cossío recordó que la acusación se sustenta en el derribo de dos avionetas de la organización terrorista Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996, tras violaciones reiteradas del espacio aéreo cubano.
Hay que decir, ante todo, que este es un hecho en el que existe una responsabilidad absoluta del Gobierno de los Estados Unidos. Se perdieron vidas y existe una responsabilidad absoluta del Gobierno de los Estados Unidos”, afirmó.
El viceministro recordó que entre 1994 y 1996 la organización terrorista Hermanos al Rescate realizó decenas de incursiones aéreas sobre territorio cubano.
En 25 ocasiones el Gobierno cubano se dirigió por vía diplomática al Departamento de Estado y a la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, no solo denunciando el hecho, sino expresando la preocupación por el peligro que esto entrañaba”, explicó.
Añadió que Cuba advirtió reiteradamente que tendría que tomar medidas ante esas violaciones del espacio aéreo.
Nuestro gobierno reclamó, además, al Gobierno de los Estados Unidos que retirara las licencias de vuelo. Incluso, en aquella época, el Gobierno de Estados Unidos llegó a retirarle la licencia de vuelo al líder de esa organización, un tal Basulto. Y aun así continuó volando, con conocimiento del gobierno y de las autoridades estadounidenses”, señaló.
Recordó, igualmente, que el 15 de enero de 1996 el Gobierno cubano emitió un comunicado público en el que advertía que cualquier aeronave que volara sobre el espacio aéreo cubano sin autorización “sería interceptada y, de ser necesario, neutralizada”.
Fernández de Cossío insistió en que las violaciones del espacio aéreo cubano “no eran secretas”.
Esto no lo conocía Cuba por información de inteligencia o secreta. Era público. Se divulgaba por la radio y se alardeaba de ello, como se alardeaba de las acciones terroristas”, afirmó.
También recordó que José Basulto llegó a invitar a medios locales de Miami a acompañar vuelos sobre La Habana “para demostrar la impunidad con la que lo hacía y comentar que Cuba no contaba con defensas para proteger su espacio aéreo”.
El viceministro aseguró que Cuba trasladó advertencias directas al entonces presidente de Estados Unidos, semanas antes de los hechos.
El Gobierno cubano llegó incluso, en enero de 1996, a trasladar un mensaje directo al presidente de los Estados Unidos, y hubo constancia de que se recibió, advirtiendo y alertando sobre este peligro”, dijo.
Añadió que el día de los hechos las autoridades estadounidenses conocían que la incursión aérea iba a ocurrir.
Se sabe que el Gobierno de Estados Unidos, tanto el Departamento de Estado, como el Consejo de Seguridad Nacional y la autoridad de Aviación Civil, conocían que esta incursión iba a ocurrir. Lo conocían incluso desde la noche anterior. Lo conocía la Casa Blanca y no actuó”, afirmó.
“Tomaron la decisión de no actuar. O sea, hubo complicidad en ese hecho”, agregó.
Fernández de Cossío señaló que posteriormente se conocieron comunicaciones de agencias estadounidenses en las que se reconocía que esas acciones constituían violaciones del derecho internacional y se advertía sobre las posibles consecuencias.
Alertaban sobre el peligro que esto tenía e incluso mencionaban un escenario catastrófico, de consecuencias nefastas, si continuaban estas provocaciones”, indicó.
Sostuvo que “la acción de Cuba en ese momento fue en defensa de su soberanía y de la paz. Cuba ejerció, con una gran demostración de paciencia y tolerancia durante años, el derecho a proteger su espacio aéreo y la paz del pueblo cubano”.
El viceministro insistió en que “esa es la verdad histórica, esa es la verdad de los hechos”.
Cuba reclamó repetidas veces al Gobierno de los Estados Unidos que actuara y no lo hizo. Por tanto, estamos ante un acto en el que hubo una responsabilidad absoluta del Gobierno de los Estados Unidos”, puntualizó.
Sobre los ciudadanos cubanos acusados hoy por el Departamento de Justicia de EE.UU sin ningún basamento jurídico, expresó que “actuaron cumpliendo con un deber: el deber de proteger el espacio aéreo, la patria y la paz de los cubanos”.
Lo que se hizo hoy no fue un acto de justicia; fue un acto de injusticia contra un grupo de compañeros cubanos, encabezados por el general de Ejército, que estaban cumpliendo con su deber”, afirmó.
El diplomático advirtió, además, que esta acusación “conlleva una amenaza adicional”.
Se conoce la práctica oscura de los Estados Unidos de utilizar acusaciones como estas para actuar militarmente contra Estados soberanos. Su amparo no es la justicia; su amparo es el uso del poderío militar descomunal que tiene el gobierno de los Estados Unidos”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que “cualquier intento de utilizar esta excusa para una acción contra estos compañeros dentro de Cuba se topará con una resistencia feroz del pueblo cubano”.
Sin duda, Miami fue un escenario escogido para alentar y contentar a esa mafia”, concluyó.
Fuente: Cubadebate
