Cuba ha instado a la comunidad internacional a movilizarse para impedir una catástrofe humanitaria en el archipiélago caribeño, ya sea mediante una agresión o por el cerco de Estados Unidos, llamamiento que desde hace tiempo ha encontrado receptividad en México.
Además de donativos y venta de petróleo en 2025, el envío de ayuda humanitaria y la defensa del derecho de los cubanos a elegir su propio destino, México implementa un ambicioso programa agrícola en la nación caribeña.
El programa “Sembrando vida” entró en una segunda fase al extenderse a regiones del centro y oriente de la tierra de José Martí, con el objetivo de fortalecer las capacidades productivas de alimentos, el apego de los lugareños a su terruño y la calidad de vida.
Calculado para el beneficio de casi 200 mil cubanos, el proyecto auspiciado por la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo aporta maquinaria, insumos y tecnologías a los campesinos y miembros de cooperativas, en medio de una acentuada crisis material a causa del bloqueo de Estados Unidos.
La prolongación del esquema productivo y de bienestar a provincias del centro y oriente de este país se registra cuando los cubanos enfrentan un cerco energético y presiones para la retirada de empresas extranjeras asociadas a entidades locales, en una evidencia de la extraterritorialidad del bloqueo.
Los cubanos, quienes sufren prolongados apagones, reducciones drásticas del transporte y afectaciones en servicios básicos como la salud y educación, deben sortear un déficit en la producción local de alimentos.
De ahí la importancia de la cooperación mexicana que aporta empleo y favorece las economías locales.
La mayor de las Antillas saluda esta estrategia de cooperación internacional de México en Centroamérica y el Caribe, cuyos pilares son el desarrollo de la autosuficiencia alimentaria, el financiamiento de insumos, asistencia técnica y fomento de capacidades productivas en el campo.
Con experiencia positiva anterior por su ejecución en las occidentales provincias de Artemisa y Mayabeque, el procedimiento “sembrando vida” responde a las necesidades de Cuba.
Este país ha solicitado la concreción de una amplia concurrencia internacional para poner límite a bloqueos y otras medidas coercitivas, dirigidas a dañar a los pueblos y mellar las prerrogativas soberanas de los Estados.
