El estudiante keniano Elmer Gitonga Njuguna encontró en Cuba una familia en uno de los gimnasio del municipio Arroyo Naranjo, donde practica el fisiculturismo en sus momentos de ocio y distrae su mente de la dura cotidianidad que se vive en la isla caribeña, causada por el criminal bloqueo de Estados Unidos.
El joven, natural de Nairobi, estudia el 5to año en la facultad Julio Trigo, perteneciente al hospital clínico y quirúrgico con el mismo nombre y cuenta que desde el 2023 fue a un GYM cercano a su domicilio atraído por mejorar su apariencia física y siguiendo las sugerencias de un amigo.

«Todo comenzó en enero, durante las vacaciones de invierno, fui por curiosidad y acompañando a mi amigo. Solo que aquello me enamoró y desde entonces hago prácticas diarias y entreno a otras personas. Hice amistad con quienes nos reunimos ahí y hoy los considero mi familia cubana», dije el joven que asegura estar en forma física y eso le ayuda con la intensidad de los estudios de medicina.
De la carrera relata que conoció la posibilidad de la beca a través de unos familiares y enseguida se motivó a postularse porque se trataban de estudios gratuitos y sentía vocación por convertirse en médico. Además, escuchó muchas historias del prestigio de los galenos cubanos en todo el mundo y de la calidad de la enseñanza.
Los primeros meses tuvo que adaptarse a convivir con jóvenes de cientos de nacionalidades, cada uno con sus tradiciones y costumbres, aprender el idioma español y familiarizarse con los métodos pedagógicos de Cuba para ir aprobando el curriculum de asignaturas.
Nunca ha podido ir a su país en todo este tiempo, le gustó mucho la asignatura de microbiología y le disgustó la psicología. Su momento más triste fue cuando se accidentó y debió internarse en una sala de cuidados intensivos del Hospital Calixto García.
«Mi momento más feliz espero que sea el día que reciba mi título de graduado porque habré logrado mis sueños», afirmó el joven, quien aún no ha decidido qué hará después pero desea convertirse en pediatra o urólogo.
Él se prepara, como muchos jóvenes, en el Proyecto de la Escuela Latinoamericana de Medicina, que en un periodo de seis años retornarán a sus comunidades de origen para contribuir con la salud de sus pueblos y países.
La ELAM de La Habana nació en 1999, impulsada por el Comandante en Jefe Fidel Castro y hasta la fecha ha graduado a más de 31 200 médicos de 122 países, incluyendo 244 ciudadanos de Estados Unidos, y con representación en todas las regiones del mundo: de África 2 534, de América 26 233, de Asia 2 165, de Europa 7 y de Oceanía 241.


