La digitalización y la inteligencia artificial constituyen otro eje esencial para la construcción del socialismo, algo demostrado por China en los últimos años.
La síntesis del modelo chino evidencia que, bajo condiciones específicas de apertura geopolítica y dividendo demográfico, el desarrollo de las fuerzas productivas puede ser compatible con la preservación de relaciones de producción socialistas.
De ahí que el Partido Comunista se trazara todo un programa de modernización que se amplía al exterior a través de la proyección novedosa, articulada y sistémica de una Comunidad de Futuro Compartido, con una visión de presente y futuro para la humanidad, que pretende otorgarle a las relaciones internacionales los principios de compartir, colaborar, acompañar y distribuir para que se imponga el ganar-ganar para ambas partes frente a la colonización.
Dentro de ese proyecto de gobernanza global se encuentra la Inteligencia Artificial (IA), que los chinos plantean que no debe ser privativo de una empresa o un estado sino como un sistema de participación común, inclusivo y respetuoso de la soberanía.
China señaló el camino para el desarrollo y la gobernanza global de la IA desde cuatro dimensiones: desarrollo, seguridad, civilización y gobernanza, según publicó el embajador en La Habana, Hua Xin en un artículo del periódico Granma.
En la primera (el desarrollo) propuso la apertura y las ganancias compartidas, impulsado por la innovación que pueda transferir códigos, ello redundará en la cooperación y el intercambio. Para la seguridad sugirió tener en cuenta los riesgos e incidir sobre el control, mientras que para la civilización deberá sustentarse en la inclusión y el aprendizaje mutuo para configurar valores humanos y por último la gobernanza potenciará la solidaridad y la manera en que se gobierna al mundo.
Cuba dentro de sus 176 medidas articula un marco nacional de interoperabilidad y gobernanza de datos, con un reconocimiento a la información como factor de producción y permite al sector privado participar en diversas actividades vinculadas a las telecomunicaciones y los servicios digitales.
Las propuestas incluyen la creación de un nodo tecnológico nacional integrado por hardware, software e inteligencia artificial, como base para la modernización digital del país.
Se plantea la incorporación de la inteligencia artificial en la administración pública, bajo supervisión humana, así como la implementación de sistemas de remuneración competitivos para el sector tecnológico.
También se permitirá la inversión extranjera en áreas como centros de datos de ETECSA (Empresa de Telecomunicaciones), redes móviles y otras infraestructuras digitales, exceptuando aquellas vinculadas a la seguridad nacional.
La construcción de una Comunidad de Futuro Compartido, se reafirma como una variable estratégica fundamental para fortalecer la soberanía económica y ampliar los márgenes de inserción internacional de la economía cubana.
El gobierno chino ha reafirmado su respaldo a la soberanía cubana, exigiendo el cese del bloqueo, solidificando así los cimientos políticos de una relación estratégica, duradera y estable.
Hágamos evaluaciones sistemáticas del comportamiento de esta propuesta cubana para medir los resultados y corregir las distorciones.
