El ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal de Brasil, rechazó hoy la solicitud para que el presidente argentino, Javier Milei, visite al exmandatario Jair Bolsonaro durante su prisión domiciliaria.
Medios brasileños de prensa ya habían adelantado la víspera que la visita del mandatario argentino no debía ocurrir, tras la decisión anunciada ayer por el magistrado de suspender las visitas a Bolsonaro durante 30 días.
La defensa el exgobernante brasileño solicitó ayer autorización para que el encuentro ocurriera el próximo 25 de julio, fecha en la que Milei prevé asistir en Brasil a la convención nacional del Partido Liberal, en la cual debe ser confirmada la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro.
Sin embargo, Moraes este sábado consideró improcedente el pedido luego de haber determinado la prohibición de visitas a Bolsonaro, con excepción de abogados y profesionales de la salud.
La medida fue adoptada después de que Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente, divulgara en redes sociales una carta en la que el otrora jefe de Estado expresó respaldo a su precandidatura presidencial e instó a sus seguidores a participar en la campaña electoral.
Moraes entendió que la publicación vulneró una de las condiciones impuestas al régimen de prisión domiciliaria humanitaria, que prohíbe al exgobernante acceder o utilizar redes sociales, incluso por medio de terceros.
La defensa alegó que Bolsonaro desconocía que el texto sería publicado por Flávio Bolsonaro, argumento rechazado por el magistrado, quien ya había prohibido previamente al senador visitar a su padre durante 90 días, restricción que mantuvo vigente.
Bolsonaro fue condenado en 2025 por la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal a 27 años y tres meses de prisión, al ser declarado culpable de liderar una tentativa de golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
Aunque inicialmente comenzó a cumplir la pena en régimen cerrado, en marzo pasado obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria humanitaria por razones de salud, después de ser hospitalizado de urgencia.
